Published On: lun, Ene 21st, 2013

Así trabaja la mafia inmobiliaria en Venezuela

  Para nadie es un secreto que el poder judicial en Venezuela se encuentra contaminado por altísimos niveles de corrupción e interferido por intereses políticos muy propios de la triste época que vive nuestro país, como muestra, la “interpretación” política de la Constitución que hizo la Sala Plena del Tribunal Supremo de Justicia, en la que le dio continuidad al período presidencial anterior  como si se tratase de un contrato de arrendamiento inmobiliario.

Y es ahí mismo a donde quiero llegar, a la corrupción inmobiliaria actual consistente en una banda de abogados inescrupulosos, con  la complicidad del sistema judicial, e incluso, con la complicidad de los aparatos represivos del régimen.

Ellos tres conforman los pilares de la mafia inmobiliaria que ha dejado y está dejando en la ruina económica a muchas familias y  empresarios decentes en Venezuela,  los que no solo son despojados de sus inmuebles, sino que son víctimas de un montaje judicial de  magnitudes insospechadas, en las que las amenazas civiles y penales son las protagonistas, obligándolos en muchos casos a salir del país como delincuentes en veloz huida, con una mano atrás y otra delante.

Los casos son muchos, y el modus operandi es más o menos el siguiente; aprovechando que en esta época existe alta oferta inmobiliaria, el equipo de abogados que asesora al propietario, le solicita a este que como parte de pago de sus servicios, le ceda el inmueble durante muy corto tiempo, a fin de guardar una mercancía de otro cliente, sin que medie ningún contrato de arrendamiento ni inventario para así no comprometer el inmueble (por lo general lo hacen con pequeños edificios de oficinas desocupados y galpones), lo único que media en esta dinámica es la “confianza” entre este equipo de abogados y su cliente, que permitiría que la victima haga esta especie de concesión a manera incluso de “favor”.

Transcurridos varios meses, cuando el propietario exige la desocupación de su inmueble para poder concretar la venta del mismo, el supuesto dueño de la mercancía  (de nacionalidad colombiana) no aparece.

Así  transcurre el tiempo, y el propietario por más que busca al dueño de la mercancía a través del equipo de abogados no logra encontrarlo y  opta por trasladar las cajas de un lado a otro dentro del mismo inmueble  a fin, de al menos, poner cierto orden que le permita la libre circulación dentro del mismo, ya que la disposición original impedía el desplazamiento dentro del inmueble.

Ya la trampa toma consistencia, de la nada aparece el dueño de la mercancía  y al ver que esta se ha movido de sitio acusa al dueño del inmueble por robo, ya que según él, la mercancía está incompleta faltando “costosísimos  artículos de arte y joyería fina”.

El propietario del inmueble a estas alturas no tiene ni la menor idea del contenido de esas cajas, sin embargo, como el dueño de la mercancía junto al equipo de abogados son cómplices de jueces y  órganos represivos, se procede fácilmente a demandar por robo al dueño del inmueble, siendo el objetivo principal el embargo de mismo.

Este es el principio de una Odisea judicial en la que el dueño del inmueble tiene todas las de perder, incluso no solo el inmueble en cuestión, sino cualquier otro inmueble de su propiedad que pueda resultar atractivo por su valor, y que pueda cubrir el “altísimo costo” de la mercancía “robada” por la victima, quien como dijera anteriormente, se verá obligado tarde o temprano, a abandonar el país para no ir preso por robo.

Esta historia de terror sucede en nuestra querida Venezuela, esta mafia inmobiliaria que tiene su fundamento en el sistema judicial y represivo junto a una banda de abogados corruptos, opera libremente en Venezuela, así que si usted está pensando en vender un inmueble, no caiga en esta trampa, esté MOSCA CON LA MAFIA INMOBILIARIA.

ImpactoCNA

 

------

------

Leave a comment

XHTML: You can use these html tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>