Published On: dom, Dic 9th, 2012

Banco Cruzeiro do Sul un fraude bancario sin precedentes

 Luis Octavio Indio Da Costa

  (Especial para CNAagency).- Luis Octavio Indio da Costa reunió a más de 500 personas en  un concierto privado para celebrar los quince años de fundado del Banco Cruzeiro do Sul. El opulento banquero, con aspecto de galán cinematográfico, sorprendió a sus invitados al presentar, entre otros artistas, a Enrico Morricone y a la estrella británica del rock Elton Jones como invitado especial. Pocos meses después, a fines del 2009, en su lujosa mansión de Embu das Artes, a 30 kilómetros de São Paulo, en un jardín de seis mil metros cuadrados reunió a otros trescientos acaudalados empresarios y sus esposas para deleitarse con las canciones del crooner Tony Bennet. Luis Octavio y  la familia da Costa, mayoritarios en el control del banco,  tenían justificadas razones para celebrar.  Banco  Cruzeiro do Sul registraba un sostenido crecimiento y sus estados financieros no parecían reflejar inconsistencia alguna.  No imaginaban los opulentos anfitriones el dramático giro que en poco mas de dos años tomarían sus destinos.

En octubre de 2012  la prensa de Brasil informo que Luis Octavio Indio da Costa había sido detenido pero no en  la misma mansión donde se oyera la melodiosa voz de Tony Benett cantando “I left my heart in San Francisco”. Indio da Costa se encontraba en un condominio en la ciudad de Sao Paulo.  El presidente de Banco Cruzeiro do Sul  fue acusado de  actos ilícitos contra el sistema financiero, fraude, delitos contra el mercado de capitales, lavado de dinero y asociación para delinquir. Ya el banco había sido intervenido por el Banco Central en junio de este mismo año 2012 cuando las autoridades monetarias habían identificado hasta ese momento, un déficit de 1,5 billones de reales brasileros, cerca de 800 millones de dólares que después ascendería asombrosamente. Según las investigaciones practicadas por la policía financiera los fraudes cometidos y verificados en los libros del banco, eran similares a los realizados en el banco PanAmericano, el cual junto a otros bancos de Brasil,  también había sido intervenidos.

El Banco Cruzeiro do Sul orientaba su actividad, fundamentalmente, hacia el crédito al consumo y ofrecía servicios de inversión, corretaje de valores,  consultoría y una amplia gama de productos financieros. También participaba en el mercado de bonos y de préstamos. Los productos financieros eran distribuidos a través de una red de bancos corresponsales que también incluía a más de 300 pequeñas y medianas compañías. Su especialidad, por demás exitosa, era la concesión de créditos al consumo  garantizados por los cheques de pago de salarios de los beneficiarios de préstamos. Como “payroll lending” el banco tenía, contractualmente, el derecho a deducir automáticamente las cuotas de pagos del salario mensual de los deudores de préstamos. Este programa de crédito y cobranzas daba un singular valor agregado al Banco Cruzeiro do Sul.

 

Los problemas financieros de Banco Cruzeiro do Sul

El Banco Central pudo establecer, en sus primeros análisis, que el Patrimonio Líquido del banco tenía un saldo negativo de alrededor de 2,23 billones de reales brasileros, es decir, cerca de mil cien billones de dólares americanos ($1.100 billones).  Sin embargo, ese saldo en rojo se elevo a cuatro billones de reales, esto es dos mil novecientos billones de dólares ($2.900 billones) después que el fondo de garantía de créditos, FGC, encontró que no existían activos reales en los libros de contabilidad del banco ni provisiones para perdidas. Además  sus beneficios estaban inflados y existían más de tres mil préstamos ficticios.

El Fondo de Garantía de Créditos (FGC) había intentado encontrar compradores para el banco y asi volver a la normalidad operativa pero el alto volumen de pérdidas hizo que tal posibilidad se esfumara. Entonces, el Banco Central, a mediados de septiembre de 2012, decide liquidarlo.

Por su parte, Indio da Costa había solicitado la liberación parcial de sus bienes que estaban congelados por orden judicial. Alegaba una aplicación “extralimitada de los mínimos legales”. El banquero pedia se le liberaran algunos títulos de renta fija. Invocaba que tales bienes eran indispensables para el sostenimiento de él y su familia afectada gravemente y ya en niveles de subsistencia. También agregó que la actividad bancaria era su única capacidad laboral y por tanto se encontraba desempleado. Tal pedimento fue desestimado por el Tribunal Superior de Justicia.

El Fondo de Garantías (FGC) había ofrecido, al igual que en otras quiebras bancarias,  recomprar $1.6 billones de bonos a descuento como parte de un programa de recapitalización mientras hacia esfuerzos por encontrar un comprador para la empresa financiera en problemas.  Otros bancos brasileros igualmente habían colapsado y Cruzeiro do Sul era el sexto banco en hacerlo desde el año 2010.

La experiencia de compras de bancos con problemas con la garantía de los gobiernos no había sido negativa en términos generales. En muchos casos los bancos compradores habían realizado operaciones especialmente exitosas. Sin embargo, con Cruzeiro do Sul  las conversaciones con Banco Santander Brasil SA fracasaron cuando no pudo llegarse a un acuerdo para garantizar pérdidas ocultas u otros problemas no determinados que podría tener el banco. Ya el banco Santander había incursionado con éxito en la compra de bancos con problemas en Latinoamérica. El caso más resaltante fue la negociación con el Banco de Venezuela S. A. cuándo el Presidente Rafael Caldera, en una decisión de alta irresponsabilidad como administrador de bienes públicos, entregó este banco intervenido a los capitales españoles para que en apenas 18 meses recuperaran el monto invertido y produjeran beneficios que quintuplicaron en pocos años  la inversión original.

Trato desigual a los  tenedores de bonos del banco. Recompra

El FGC había señalado en septiembre de este año que inversionistas que representaban el 88.7 por ciento de los bonos de Cruzeiro do Sul estaban de acuerdo con la recompra (Buyback) de sus bonos. El FGC había consultado a los inversionistas de aceptar una reducción promedio de hasta un 49.3% del valor facial de los bonos que representaban 3.7 billones de reales brasileros, es decir, cerca de 1.8 billones de dólares. De esa forma se buscaba eliminar la perdida de capital que registraba el banco estimada en 2.24 billones de reales brasileros. Sin embargo, no existió continuidad en la acción de las autoridades y se dio paso al mayor colapso registrado en Latinoamérica desde que Telefónica de Argentina S.A. no pudo en el año 2002 pagar $2.9 billones en deudas. Curiosamente, también los Reguladores liquidaron el  Banco Prosper SA,  que el propio Banco  Cruzeiro do Sul había planificado  comprar un año antes.

A diferencia de lo que ocurrió con el Banco Panamericano -el mayor proveedor de financiamiento para la compra de carros usados-  en el año 2010, las autoridades de Brasil tomaron una línea más dura con los tenedores de bonos de Banco Cruzeiro do Sul; estableciendo un precedente que iba a afectar el costo de los préstamos de los bancos brasileros de tamaño mediano. En efecto, el FGC auxilió al banco  Panamericano aun estando envuelto en una investigación de fraude que conducía el Banco Central. El estado  garantizó sus obligaciones a fin de facilitar la absorción del Panamericano por el BTG Pactual S.A. Banco. A diferencia de ello, los tenedores de bonos de Cruzeiro do Sul  verían precipitarse el valor de sus inversiones que representaban una suma cercana a  1.58 billones de dólares. Una desvanecida esperanza para los tenedores de bonos ocurrió cuando en julio del corriente año, además de pagarse los cupones de bonos Cruz13 y recuperarse el Cruz16 se rumoreaba la posible compra del banco brasilero por parte de Banco Bradesco, Itau Unibanco o Banco BTG. Pero todo eso resultó inviable al verificarse la verdadera situación del instituto y la falta de garantía por el Estado.

Las autoridades brasileras liquidaron al Banco Morada SA in abril de  2011 después de encontrar “serias violaciones financieras” en su oficinas de  Rio de Janeiro. Otros bancos que también fueron liquidados  en los tres años anteriores han sido Banco Schahin SA, Banco Matone SA, y Oboe Credito Financiamento e Investimento SA. Ahora también lo sería Banco Cruzeiro.

Liquidación Extrajudicial

El banco Cruzeiro do Sul está sometido al régimen de “Liquidación Extrajudicial” que es la medida más grave y definitiva destinada a la extinción de la empresa. Mediante esta medida se promueve la venta de los activos existentes para destinar esas sumas al pago de los acreedores y para responder por otros pasivos.

Un aviso aparecido el 14 de septiembre de 2012  en la página web del Banco Cruzeiro do Sul S/A en Liquidación Extrajudicial advierte a las personas que tengan tarjetas  Starst Cash   que deben verificar si tienen saldo y  utilizar esos fondos en los próximos  90 días haciendo compras con dichas tarjetas o retiros de cajeros automáticos.

La situación para los tenedores de bonos de Banco Cruzeiro do Sul es más complicada. El FGC garantiza los pasivos del banco representados por obligaciones o bonos provenientes de la emisión de letras de cambio; letras inmobiliarias; letras hipotecarias; y letras de crédito inmobiliario. Quedan fuera de la garantía del FGC los depósitos, préstamos o cualesquiera otros recursos captados  en el exterior. El valor máximo, por institución, garantizado por el FGC es 70.000,00 reales brasileros ($34.000.00) por depositante o inversor, independientemente del valor total y de la distribución en diferentes formas de depósito e inversión. Las participaciones en Fondos de Inversiones Financieras no tienen garantía del FGC.

En la actualidad existe un mercado secundario de compra de bonos del banco que se cotizan entre un 20 a  25% de su valor facial. Es difícil establecer la razón de la existencia de este mercado. Es probable que esas obligaciones puedan, entre otras aplicaciones, servir para la cancelación parcial de acreencias por préstamos recibidos del propio banco. Pero ello solo es una remota probabilidad. Una más factible explicación es la de que algunos brasileros que mantenían posiciones en bonos a través de empresas off-shores  no las reportaban por ante las autoridades competentes y por tanto constituían delitos de evasión fiscal. Hacerse de nuevos bonos podría servir para eludir eventuales responsabilidades. También es probable que se estén constituyendo pools de inversionistas que presionen la redención parcial de estos bonos por parte del Banco Central.

 Responsabilidades y lecciones

La falta de supervisión bancaria una vez más estuvo y esta presente en las crisis sistémicas de la banca. No otra cosa sucedió en Estados Unidos en el 2008 y lo mismo está ocurriendo en los sistemas bancarios de Europa. En todas ellas parecen darse la mano el desmedido ánimo de lucro de muchos banqueros con la tolerancia de las autoridades, enmarcado en un ambiente de panglosiana codicia. Pero en el caso de los bancos brasileros siniestrados no parece haber dudas sobre la responsabilidad de las autoridades supervisoras y  serias sospechas de corrupción y complicidad.  Resulta difícil confundir dificultades financieras y crediticias de una institución bancaria con el fingimiento de la existencia de una cartera de prestamos y de ganancias ficticias que llegaban a los bolsillos de administradores  y accionistas.

 

 

------

------

Displaying 1 Comments
Have Your Say
  1. Horacio Otero dice:

    Me pareció un excelente comentario. Seria deseable que siguieran ampliando la informacion sobre la suerte que seguiran los bonos y recovery potencial.

Leave a comment

XHTML: You can use these html tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>