Publicado el: Dom, Feb 15th, 2015

China mira a Miami para invertir

Magnate chino tiene como objetivo hacer del área metropolitana de la Florida un destino para los inversores inmobiliarios chinos.
Shan-Jie Li: “Estamos empeñados en traer a Miami una nueva ola de chinos ricos y educados”

Miami tiene una Pequeña Habana y el Pequeño Haití, un barrio conocido como Westonzuela e incluso las Venetian Islands. Lo que no tiene es un barrio chino.

Shan-Jie Li quiere hacer algo al respecto. El urbanizador de la ciudad de Linyi, en el invernal noreste de China, tiene como objetivo hacer del área metropolitana de la Florida, con sus playas prístinas y clima tropical, un destino para los inversores inmobiliarios chinos.

“Estamos empeñados en traer a Miami una nueva ola de chinos ricos y educados”, dijo Li en una entrevista telefónica. “Miami tiene un estilo de vida muy a propósito. Jugar al golf e ir a la playa son enormes atractivos “.

Mientras que la salida de Miami de la crisis financiera fue impulsada por sudamericanos que compraban condominios vacantes, la ciudad ahora va detrás de Pekín para sostener el crecimiento. China se ha convertido en uno de los segmentos de más rápida expansión de compradores extranjeros –según la Asociación de Agentes Inmobiliarios de Miami– en la medida en que el peso argentino se debilita, y el rublo ruso junto al real brasileño desalientan la inversión de esos países.

“Los valores de la propiedad han subido, y las monedas cambian de dirección”, dijo Daniel de la Vega, presidente la compañía de bienes raíces de lujo Uno Sotheby. “Así que los inversionistas sudamericanos puede ser que miren hacia acá y crean ahora que la oportunidad ya no es tan buena”.

Luego de que la crisis tocara fondo, cuando la tasa de desocupación en el downtown llegó hasta un 60%, las grúas de construcción han vuelto a sobresalir sobre el horizonte de la ciudad y los valores de la propiedad han aumentado. Un museo de arte moderno de $131 millones fue inaugurado en el 2013, con el respaldo de Jorge Pérez, el acaudalado dueño de The Related Group y un museo de ciencias está en construcción a orillas de la Bahía de Biscayne.

Los latinoamericanos fueron responsables del 62% de las compras en Miami el año pasado, encabezados por venezolanos, argentinos, brasileños y colombianos, según la Asociación de Corredores de Bienes Raíces. Ayudaron a que el precio promedio de una casa fuera de $276,000 en diciembre, un aumento de 54% a partir de los $179,000 que costaba a fines del 2011, según Zillow.com, un sitio web de bienes raíces.

“Tenemos un buen número de compradores chinos; no es ni siquiera el 5 por ciento del total, pero está creciendo”, dijo Pérez. Y mencionó que después de que él dictara una conferencia a estudiantes de la Universidad de Miami, los padres chinos de un alumno invirtieron $20 millones en bienes raíces.

“Rusia había dado una buena cantidad de compradores, sobre todo en la playa, pero la estamos viendo declinar”, añadió. “No tengo ni idea de si los sudamericanos seguirán comprando como antes”.

Armando Codina, presidente ejecutivo de Codina Partners, prefiere no esperar. Envió un representante a Pekín para atraer compradores para su proyecto de $1,000 millones del downtown de Doral, que incluye un plan maestro para un nuevo downtown, incluyendo un City Hall y una escuela en un área del noroeste del condado Miami-Dade.

“Estamos viendo alguna actividad de compradores chinos que no esperábamos”, dijo Codina, de origen cubano, cuyo proyecto se encuentra junto al campo de golf Blue Monster en el hotel Trump Nacional Doral. “Los chinos pueden sacar adelante este proyecto en dos segundos, porque ellos han visto ciudades surgir de la nada”.

NR Investments hizo un video promocional en mandarín para atraer a compradores chinos a su condominio Canvas en una zona más conocida por los estacionamientos y los edificios de baja altura situada entre el downtown y el Design District.

“Todo el mundo quiere tener un pedazo de Miami ahora”, dijo Ron Gottesmann, director de la compañía. “Este es el inicio del cambio”.

Si al menos hubiera más restaurantes chinos.

“No hay suficientes restaurantes chinos, supermercados y spa en las ofertas de Miami”, dijo Li, director de América Da Tang Group, socio de la estatal China Communications Construction Co. “Son desafíos que deben ser superados. Queremos abrir nuevos restaurantes y servicios que puedan servir a los chinos así como a todos los demás”.

En una visita el año pasado, Li se puso un sombrero de Panamá y una chaqueta blanca como él, se colgó del brazo de ejecutivos locales y del ex gobernador Charlie Crist. Su compañía luego sacó de la bancarrota a un lote de terreno en el downtown por $75 millones.

Sigue habiendo escépticos

Mientras que la prensa china ha promovido a Miami como destino de bienes raíces –una fuente afirma que los inversionistas chinos están aglomerándose en la ciudad–, las cifras que manejan las asociaciones de agentes inmobiliarios muestran que éstos, con el 3%, aún representan apenas una fracción de las compras. Y la expansión en la segunda mayor economía del mundo es la más lenta en 25 años en momentos en que el presidente Xi Jinping desata la más amplia batida que se da a la corrupción en décadas.

“No es un número tan importante el de los chinos que están comprando al por menor”, dijo Francisco Cerezo, socio de la firma de abogados Foley y Lardner, que asesora a familias latinoamericanas ricas. “No es semejante al número de brasileños que han establecido aquí un segundo hogar”.

Además de la escasez culinaria, el mayor desafío para atraer compradores chinos es la ausencia de vuelos sin escalas, dijo Li. Y aunque en Estados Unidos y China comenzamos a otorgarnos visas por 10 años a los ciudadanos de cada país, el consulado chino más cercano queda en Washington, dijo.

Aun así, la población china de Miami está alcanzando la masa crítica, dice Mikki Canton, abogada corporativa nacida en Cuba. Ella está tan segura de la ciudad está madura para su propio Chinatown que ya ha registrado el nombre Chinatown Miami y El Barrio Chino de Miami.

Los asiáticoamericanos fueron el grupo racial de más rápido crecimiento en el área metropolitana de Miami entre el 2000 y el 2010, con una expansión de 47% hasta 158,400 residentes –en una población total de 5.6 millones– de acuerdo con datos de la Oficina del Censo de Estados Unidos analizados por la organización sin fines de lucro Asian Americans Advancing Justice. La población china dispersa en Palm Beach, Broward y Miami-Dade, creció 32%, a 35,700, sólo por detrás de los indios entre los grupos étnicos de origen asiático. Los chinos nacidos en el extranjero crecieron un 67% entre el 2006 y el 2010.

“Siempre he tenido el sueño de tener un barrio chino”, dijo Cantón. “No sólo con fines turísticos, sino uno verdadero, una Chinatown orgánica”.

El urbanizador Li, por su parte, dice que él no solo está apelando a los compradores chinos en una ciudad cada vez más cosmopolita. Están también apareciendo restaurantes indios y japoneses. Miami saltó al número 7 en el ranking Knight Frank de los principales lugares para que los opulentos tengan su hogar.

“Estoy consciente de que esta es la primera entrada de inversores chinos al downtown de Miami”, dijo Li, cuya compañía tienes su sede en Brickell, cerca del proyecto de $1,000 millones Swire Properties que tiene su matriz en Hong Kong. “Estoy dispuesto a hacer un edificio que sea un hito”.

El Nuevo Herald

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