Publicado el: Sab, Abr 23rd, 2016

Diario Las Américas: El chavismo trata de imponer su fuerza para mantenerse en el poder

Maduro-Cilia-Flores-Diosdado-
Una parte del chavismo –la más radical y cercana a Maduro– asumió no hoy, sino desde hace mucho tiempo que no va a abandonar el poder bajo ninguna circunstancia y están dispuestos a todo

Una analista política –urbanista de profesión– ironizaba por estos días: “Puentes laborales y diques jurídico-electorales. Esa es la gran ingeniería de la revolución chavista”. Los “puentes laborales” guardan relación con los días festivos decretados por el presidente Nicolás Maduro para enfrentar la crisis eléctrica. Los “diques jurídico-electorales” serían los obstáculos que despliega Maduro para evitar que lo echen de Miraflores este año.

La Mesa de la Unidad Democrática (MUD) propuso cuatro “salidas” para superar el conflicto político que azota a Venezuela y provocar el cambio de Gobierno. Todas comparten los mismos atributos. Son constitucionales, pacíficas, democráticas y electorales. La fórmula está compuesta por la solicitud de renuncia, la enmienda constitucional para recortar el período presidencial, el referendo revocatorio y, en última instancia, la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente.

Maduro solo ha admitido la posibilidad de medirse en un referendo revocatorio, desechando el resto de los mecanismos impulsados por sus detractores. Sin embargo, lejos de facilitar la consulta, el Consejo Nacional Electoral (CNE) –controlado por el chavismo– ha comenzado a dificultar el proceso.

“De ahora en adelante, lo que ocurra en el país no solo será responsabilidad del Gobierno ineficiente y corrupto de Nicolás Maduro. Será especialmente culpa de Lucena (Tibisay, presidenta del CNE) y demás agentes oficialistas en el directorio del CNE, quienes de manera irresponsable y siguiendo órdenes, se empeñan en evitar que el deseo de cambio se exprese de conforme a lo establecido en la Constitución”, declaró el secretario ejecutivo de la MUD, Jesús Torrealba, el 14 de abril.

En síntesis: el Jefe de Estado dice que no renuncia. Con el apoyo del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), desconoce la mayoría opositora del Parlamento, lo que bloquea iniciativas como la enmienda y la Constituyente. Y, además, el CNE retarda la activación del revocatorio. Si se cierran todos los caminos, entonces, ¿cuál es la alternativa?

Campo minado

El consultor político Edgar Gutiérrez sostiene que “una parte del chavismo –la más radical y cercana a Maduro– asumió no hoy, sino desde hace mucho tiempo que no va a abandonar el poder bajo ninguna circunstancia y están dispuestos a todo”.

“Eso significa que si el mejor camino es bloquear todos los mecanismos constitucionales, hay que tomarlo para intentar conducir la política hacia un terreno donde –en teoría– tienen mayor ventaja: el de la confrontación y la violencia”, resume el experto.

Gutiérrez plantea tres posibles escenarios que estarían pasando por la cabeza de Miraflores. “El primero es que por la vía del control social piensen que terminan de adormecer a la sociedad y aquellos pocos que se ‘levanten’ serán reprimidos. El segundo es que si ocurre un ‘levantamiento general’, creen que tienen la fuerza de calle para contrarrestarlo. Y el tercero es el golpe de Estado”.

En relación a la amenaza de golpe de Estado, el consultor estima que “Maduro juega a una mezcla de Allende (Salvador, presidente de Chile) y Zelaya (Manuel, presidente de Honduras) que le permita salir del poder –si es incapaz de sofocar la maniobra militar– por una vía que legitime su relato diciendo ‘nunca pudieron sacarme por los votos”. O bien, sofocar la rebelión militar y atornillarse más en el poder”.

Lejos de las urnas

El politólogo Guillermo Aveledo Coll considera que el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) no quiere contarse nuevamente en las urnas electorales. A su juicio, el chavismo apuesta por “provocar una crisis violenta que le permita al Estado-PSUV acabar con cualquier salida institucional y estar en un enfrentamiento de fuerza que sí tiene condiciones de ganar. Como fuese, el Estado-PSUV cuenta con los recursos de violencia legítima y semi-legítima con los que enfrentar a una oposición popular –y a la sociedad en general– que es esencialmente pacífica”.

Aveledo Coll señala que la reacción del Gobierno ante las protestas callejeras ocurridas a principios de 2014, que dejaron un saldo de más de 40 muertos y centenares de detenidos, demostró que “cualquier protesta opositora puede ser eficazmente reprimida”, sin quebrar la lealtad dentro del PSUV y la Fuerza Armada Nacional.

“¿Seguirá siendo hermética la alianza dentro del Estado-PSUV? La Unidad apuesta por fisuras, que entre el decoro, el republicanismo y el mero cálculo existencial pueden haberse estimulado, pero ciertamente puede que ello se haya sobreestimado”, advierte el profesor de la Universidad Metropolitana. En estas circunstancias, agrega, “el Gobierno sabe que solo arrebatando, se mantiene”.

La gran incertidumbre

Al politólogo Ángel Álvarez no le sorprende la estrategia de Maduro. “Es una respuesta lógica y esperable, si tomamos en cuenta la naturaleza del régimen político y sus reiteradas prácticas contrarias a la Constitución o en fraude a la misma cuando las elecciones les desfavorecen”, manifiesta.

Lo que sí le ha llamado la atención es la réplica de la oposición. O la ausencia de ella, mejor dicho. “Lo sorprendente no es que el Gobierno se valga del TSJ, controlado por completo por el PSUV, para tergiversar la voluntad popular de cambio expresada en las elecciones legislativas del 2015, sino que la MUD no haya tenido un plan alternativo de acción política distinto al de aprobar leyes que de entrada se sabe que el Ejecutivo no va a acatar”, cuestiona el investigador de la Universidad Católica Andrés Bello.

Álvarez observa que el oficialismo planea “perdurar lo más que pueda con Maduro en la Presidencia, tratando de llegar al 2019, con la apuesta de que el precio del petróleo subirá y Maduro será reelegido o, en su defecto, será electo otro de sus líderes como Presidente”.

Teniendo claro cuál es la meta del chavismo, el académico se pregunta hacia dónde apunta la oposición. “Mi respuesta es: tratan de impedir el plan del Gobierno, pero en medio de un conflicto interno intenso y sin reglas para llegar a acuerdos, lo que les impide lograr su objetivo. La MUD es buena para ponerse de acuerdo en la selección de candidatos, pero muy mala para coordinar acciones políticas una vez que ganan las elecciones”.

------

------

Leave a comment

XHTML: You can use these html tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>