Publicado el: Mar, Abr 21st, 2015

El Tiempo de Bogotá: Maduro no ha cumplido ni una sola de sus promesas en 2 años

En honor a la verdad, la herencia política, económica y social que recibió Nicolás Maduro al fallecer el presidente Hugo Chávez en marzo del 2013 no era promisoria. Ya despuntaban los primeros elementos de la tremenda crisis monetaria, desabastecimiento y corrupción que la revolución bolivariana tejió durante años para impulsar el ‘socialismo del siglo XXI’ y conservar a toda costa el poder presidencial.

Y lejos de desenredar esos hilos, al cumplir hoy dos años al frente del gobierno venezolano, el presidente Maduro es presa de una telaraña forjada por él mismo con promesas repetidas sin descanso en maratónicas transmisiones televisivas que no han cumplido los objetivos, más allá del intento desesperado de demostrar que está trabajando “para el pueblo”.

De las más dolorosas, ha sido la imposibilidad de resolver el problema del abastecimiento y el alto costo de la vida, que dejó a Venezuela con casi 70 por ciento de inflación el año pasado y con perspectivas de terminar el 2015 con hasta un 180 por ciento, según informes de Barclays y Bank of América (el Fondo Monetario Internacional vaticina que cerrará en 96,8 por ciento y una contracción de la economía del 7 por ciento).

Casi sobre cruces prometió “enderezar la economía” a finales del año pasado y que se entregaría a esa misión “en cuerpo y alma”. (Lea: No estoy intentando una conspiración contra Venezuela: Felipe González)

Ya en abril dijo: “Pagaremos de manera inmediata 30 por ciento de las divisas a los importadores privados” para retomar las importaciones y frenar la escasez. Y en el mismo discurso aseguró que revisaría el férreo control de precios para impulsar la producción: “Buscaremos el punto de equilibrio en el abastecimiento de 50 productos”.

Ninguna de estas se ha cumplido y se estima que la deuda con los privados supera los 10.000 millones de dólares, las importaciones en el 2014 cayeron 30 por ciento y 18,2 por ciento en lo que va de 2015, agudizando la escasez a niveles desconocidos en la Venezuela contemporánea. Tampoco se ha cumplido la madre de todas las promesas, hecha en enero del año pasado: “Vamos a derrotar el dólar paralelo”. (Lea: ‘Hay que adoptar decisiones sobre Venezuela’: excanciller mexicano)

El dólar del “mercado negro” es el que termina fijando los precios en la economía real de los venezolanos, pues los dólares oficiales de 6,3, 12 e incluso el último y más “libre” de todos que actualmente está en 195 bolívares, no se consiguen.

Cuando Maduro asumió la presidencia, el precio de ese dólar era de entre 20 y 22 bolívares, pero en octubre del 2014 superó los 100 bolívares y en febrero del 2015 los 200 bolívares, empujado también por la caída en los precios petroleros. (Lea: Venezuela aprieta más a privados)

‘Una guerra económica’

Actualmente se cotiza entre 240 y 260 bolívares, con el consecuente disparo de precios en los productos y bienes no regulados por el Gobierno, que en lo que va de año no ha publicado cifras oficiales ni de inflación ni índices de escasez –este tiene más de un año sin publicarlo–, que este último en el caso de los alimentos básicos alcanza hasta 90 por ciento, según la firma privada Datanálisis.

Asegurando que factores externos libran “guerra económica” en su contra, el presidente Maduro prometió: “Voy a desmembrar las mafias económicas”, pero hasta ahora, sin presentar mayores pruebas, solo logró el encarcelamiento de directivos de la cadena Farmatodo (hoy en libertad condicional) y la red de mercados populares Día Día (aún presos), entre otros.

Estas detenciones ejemplarizantes no han disminuido las enormes filas para comprar alimentos básicos regulados ni evitado la existencia de un racionamiento no oficial, pues ahora solo se pueden comprar cuando le corresponda el número de cédula. (Lea: España considera “intolerables” los “insultos y amenazas” de Maduro)

Tampoco parecen ayudar mucho al Presidente en su promesa de erradicar la miseria para el 2018, pues según el Instituto Nacional de Estadística, desde finales del 2012 hasta final del 2014, la pobreza aumentó de 21,2 por ciento a 27,3, lo que implica 1,79 millones más de personas pobres en el país.

Escándalos sin respuesta

El presidente Maduro tampoco ha cumplido en explicar cómo se logró el desfalco de entre 20.000 y 30.000 millones de dólares (la empresa privada Ecoanalítica estima que es hasta de 70.000) al tesoro nacional a través del sistema centralizado de entrega de divisas, aunque prometió a finales del 2013: “Le voy a exponer al país la verdad de lo que pasó ahí, porque fue una vulgaridad, hay responsabilidad de funcionarios y una estafa contra la república (…). Voy a publicar la lista completa de a quienes se les dieron dólares”. Para ello creó una comisión anticorrupción.

Hoy solo hay una lista de algunas empresas que entre todas no suman haber recibido más de 700 millones de dólares, ninguno de sus miembros está detenido y la comisión tiene más de un año sin reunirse.

Trabajo no les faltaría, porque en marzo de este año investigaciones de prensa internacional destaparon dos escándalos monumentales: la existencia en el banco HSBC de 14.800 millones de dólares depositados desde Venezuela (algunos depósitos hechos por altos funcionarios de Gobierno) y hasta 4.000 millones de dólares en la Banca Privada de Andorra. De nuevo, funcionarios de Gobierno –incluso con pasaporte diplomático venezolano– y sus familiares se encuentran entre los sospechosos.

Este cúmulo de promesas incumplidas ha golpeado con fuerza la confianza en la gestión del presidente Maduro, que ha llevado al “chavismo” a identificarse como fuerza política solo entre 30 por ciento de la población, su índice más bajo desde 1998.

VALENTINA LARES MARTIZ
Corresponsal de EL TIEMPO
Caracas.

------

------

Leave a comment

XHTML: You can use these html tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>