Published On: vie, Jun 28th, 2013

Es hora de definirse

 

 

 

Por: Fernando Facchín B.

 

Autonomía universitaria, supone la facultad de autogobierno o     autodeterminación por parte de estos centros de estudio e investigación; la autonomía es una categoría jurídica que acompaña a la Universidad desde su creación, lo que le permite designar sus autoridades académicas y administrativas, crear, organizar y desarrollar sus programas académicos, definir y organizar sus labores formativas, académicas, docentes, científicas y culturales, otorgar los títulos correspondientes, seleccionar a sus profesores, admitir a sus alumnos y adoptar sus correspondientes regímenes, y establecer, arbitrar y aplicar sus recursos para el cumplimiento de su noble misión de formación; su función institucional no puede ni debe estar sometida a la tutela de vigilancia o dependencia del Estado. En las universidades, como institución corporativa, la voluntad individual carece de trascendencia jurídica, sus actuaciones se toman por consenso en el democrático, propio y colegiado gobierno universitario, por tal razón, es inaceptable una normativa que conculque su autonomía funcional y académica.

La universidad, además de permitirnos disentir y discrepar, cuando ejercemos el legítimo derecho a pensar y opinar con libertad y crítica responsable implicada en un pensamiento comprometido con la verdad, la autonomía nos abre posibilidades para dialogar, razonar y convenir con base en intereses colectivos, fortaleciendo la democracia, garantizando que todas las corrientes del pensamiento universal y las tendencias de carácter científico, económico, político y social estén presentes sin censura de ningún tipo en la preparación y formación del capital humano que a ella acude en procura de la investigación, del talento, de la cultura, del deporte,  del arte, sin el tutelaje oscurantista de un gobierno totalitario e ilegítimo que pretende una universidad silenciosa y conformista ante los avatares políticos, sociales y económicos creados por su incapacidad, su corrupción y el ilegítimo sentimiento totalitario, que pretende extender sus tentáculos opresivos e intervencionistas a todos los estratos de la vida pública para reglamentar y condicionar a su capricho la conducta humana de los venezolanos.

Enfrentamos un gobierno ilegítimo con grandes carencia en materia de libertades individuales básicas, tales como libertad de expresión y de información veraz y oportuna, educación, conciencia ciudadana, libertad económica para el comercio, la producción y la creación de empleos, niega la evolución intelectual del ciudadano y crea una realidad ficticia basada en la mentira y que propone latransformación de la sociedad hacia un ordenamiento totalmente sumiso al Estado, con una ciudadanía vilmente tutelada bajo la farsa del bienestar del pueblo, al efecto Rómulo Betancourt decía: “El pueblo es una entelequia que usan los demagogos de profesión para justificar su empeño desarticulador del orden social”.

Los venezolanos y en especial los universitarios estamos dando pruebas fehacientes que deseamos ser gobernados por funcionarios legítimamente electos y no por delincuentes electorales. Nos encontramos en un punto de reflexión y de no retorno, nos disponemos a ir hacia un desarrollo orientado por la actividad política democrática e incluyente, o vamos hacia la degradación definitiva de la República en las manos ineptas y corruptas de un presidente ilegítimo, dándole definitiva muerte a la democracia y al libre e integral desarrollo del ciudadano. “La hora es de definirse. Y definiéndonos estamos.” Rómulo Betancourt.

ffacchinb@gmail.com

------

------

Leave a comment

XHTML: You can use these html tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>