Publicado el: Sab, Mar 7th, 2015

Escasez en Venezuela: empresas tienen inventarios para sólo 20 días

La industria venezolana del sector de alimentos le adeuda a sus proveedores internacionales $805.7 millones generados por el atraso del gobierno en la entrega de las divisas oficiales, situación que de no atenderse en el corto plazo podría agravar el desabastecimiento en Venezuela.

“En lo que va de año hay empresas de alimentos a las que no se le ha asignado de un dólar”, dijo el jueves el presidente de la Cámara Venezolana de la Industria de Alimentos, Pablo Baraybar. Admitió que en las líneas de algunas empresas “nos quedan inventarios de 10 a 20 días”.

El líder empresarial indicó en un comunicado que las deudas no han podido ser atendidas debido a que el gobierno se ha demorado, sin ofrecer explicaciones, en la venta de las divisas oficiales a la industria.

Baraybar propuso al gobierno una alianza entre el Estado y el sector privado para aumentar la producción e incrementar el abastecimiento de alimentos en el país.

El gobierno activó en febrero una serie de ajustes en el modelo de control de cambio para flexibilizar parcialmente el proceso a través de un tercer mercado, conocido como “sistema marginal de divisas”, donde la fijación de la tasa de cambio se haría con escasos controles.

El tipo de cambio del sistema marginal cerró el jueves en 177,64 bolívares por dólar.

Las autoridades acordaron en febrero que en Venezuela se operaría con tres tasas: una de 6.30 bolívares por dólar para los sectores de alimentos, salud, materias primas y bienes de la canasta básica; otra de 12 bolívares por dólar que se emplearía en las subastas de divisas a las que podrán acudir el resto de los sectores económicos; y una tercera del sistema marginal de divisas.

La sequía de divisas ha generado en las últimas semanas fuertes presiones en el mercado negro donde el tipo de cambio se cotizó el jueves a 45 veces más que la tasa oficial de 6.30 bolívares por dólar.

El gobierno creó el sistema marginal para tratar de derrotar el mercado negro que se ha convertido en el marcador de los precios de algunos productos generando presiones sobre la desbordada inflación de un 68.5 por ciento, la mayor tasa de la región.

Algunos analistas y bancas de inversión expresaron dudas sobre el nuevo sistema debido a que el gobierno nunca precisó de donde saldrían las fuentes de divisas especialmente en el contexto de la fuerte caída de los precios del petróleo, que financia 96 por ciento de los ingresos que recibe el país por exportaciones.

La principal patronal venezolana, Fedecamaras, criticó el funcionamiento del nuevo sistema de cambio de divisas, que empezó a operar en el país en febrero, al asegurar que “no beneficia” a la actividad económica “acelerando la crisis” de los inventarios.

“No tenemos todavía un sistema realmente confiable, transparente y fluido para la adquisición de divisas que se requieren para la programación de las compras de bienes intermedios y materia prima de la producción de Venezuela”, dijo el primer vicepresidente de Fedecamaras, Francisco Martínez.

El representante de la patronal señaló en una entrevista a la emisora local Unión Radio que esto “acelera los niveles de crisis que tienen los inventarios de las empresas venezolanas y por ende esto se ve también en los anaqueles”.

“Los consumidores no hallan los bienes y servicios que buscan”, añadió.

El gobierno venezolano puso en marcha el pasado 12 de febrero la reformulación del sistema cambiario vigente en Venezuela desde el 2003, con la reorganización de tres tasas para atender las distintas necesidades de la economía del país petrolero.

Una primera tasa (Cencoex) cotiza la moneda estadounidense a 6.3 bolívares, destinada a alimentos básicos y medicinas.

La segunda tasa (Sicad) atiende las necesidades secundarias de la economía y funciona bajo un sistema de subastas que se inició a 12 bolívares por dólar.

La tercera, conocida como Sistema Marginal de Divisas (Simadi), es una nueva modalidad abierta de compraventa de divisas que comenzó a funcionar a una tasa de 172.05 bolívares por dólar y que ayer se cotizaba a 176.75 bolívares por dólar.

El Simadi, diseñado por el Estado para combatir el mercado ilegal de divisas, ha recibido críticas de algunos sectores importadores que aseveran que la oferta no ha sido suficiente para atender la demanda del mercado.

Alterno al problema de la inflación, el país enfrenta una recesión y serias dificultades de abastecimiento de algunos alimentos otros productos básicos que se han hecho más evidentes este año ante la multiplicación de las filas frente a los supermercados y comercios.

EL NUEVO HERALD

------

------

Leave a comment

XHTML: You can use these html tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>