Published On: vie, Jun 20th, 2014

Felipe VI proclamado, no coronado

Cinco claves sobre la proclamación de Felipe VI como rey de España. En España, a diferencia de otras monarquías europeas, los reyes no se coronan. Tan solo se proclaman.

Felipe VI ofrece una “Monarquía renovada para un tiempo nuevo” «Encarno una Monarquía renovada para un tiempo nuevo», afirma el Rey en las Cortes «Don Juan Carlos construyó los cimientos de un edificio político que logró la reconciliación» «La Corona debe buscar la cercanía con los ciudadanos, su aprecio, su respeto y su confianza»

El presidente del Congreso, Jesús Posada, a las diez cincuenta del 19 de junio ha proclamado rey de España a Felipe de Borbón, que reinará con el nombre de Felipe VI, tras su juramento de cumplir y hacer cumplir la Constitución. Algo más de veinticinco minutos de discurso y muchos aplausos con todos los miembros de las Cortes Generales puestos en pie y las tribunas de invitados en la misma actitud de adhesión.

Los que estaban querían estar ya que los representantes del Grupo Mixto y de Izquierda Plural no acudieron al no estar de acuerdo con la institución monárquica que tiene su continuidad de Juan Carlos I a Felipe VI. Sí estaban en el acto el presidente de Cataluña, Artur Mas y el del País Vasco, Íñigo Urkullu que aplaudieron en algún momento tímidamente y en otros no secundaron al resto de los diputados. Después departieron brevemente con el Príncipe en el saludo de todos los asistentes sonrientes y con gesto cordial.

Los agradecimientos a los españoles, a sus padres, don Juan Carlos y doña Sofía, con especial cariño a la Reina saliente, fueron el comienzo de un discurso con declaración de intenciones. Ha sido un discurso de futuro por lo que Felipe VI se ha recreado poco en el pasado aunque sí ha resaltado los logros que ha tenido para España el consenso de las fuerzas políticas. La Corona es el símbolo de la unidad de España. “Unidad que no es uniformidad”·. En esta España “caben distintas formas de sentirse español”, ha dicho el Monarca al afirmar que caben todos los sentimientos y sensibilidades”. La defensa de las lenguas cooficiales ha sido otra de las notas dedicadas a los nacionalistas.

¿Qué puede hacer la Corona? A esta pregunta ha querido dar respuesta el Rey con la definición de lo que debe y puede hacer. “La Corona debe buscar la cercanía con los ciudadanos, saber ganarse su aprecio, su respeto y su confianza, y para ello velar por la dignidad de la institución, preservar su prestigio y observar una conducta íntegra, honesta y transparente”. Los ciudadanos piden “ejemplaridad”, ha dicho el Monarca, porque solo de esa manera “se hará acreedora de la autoridad moral necesaria” para el ejercicio de sus funciones. Y esas funciones están tasadas por la Constitución dado que el Rey ha reiterado su papel. Una función que puede ser su “independencia”. La Corona por su “neutralidad política” y su vocación integradora “ante las diferentes opciones ideológicas, le permiten contribuir a la estabilidad del sistema político.

Desde sus convicciones de lo que debe ser la Corona ofrece “una Monarquía renovada para un tiempo nuevo”. La tarea que emprende tiene la energía, la ilusión “y el espíritu abierto y renovador» que inspira a su generación. El afán de encarnar un tiempo nuevo ha recorrido el discurso del nuevo monarca.

El desempleo, la crisis económica, la brutalidad de sus efectos, han sido invocados por el Rey para subrayar la necesidad de que todos los poderes trabajen por quienes sufren los efectos del deterioro económico y social. También la necesidad de regeneración democrática ha estado presente en su discurso, como su vocación por ayudar a la presencia eficaz de España en el mundo.

El respeto de la Corona a las Cámaras, depositarias de la soberanía nacional, han sido el comienzo de su discurso como el homenaje a la España que quiere y admira. “Del legado excepcional” que ha dejado su padre, y la generación de la reconciliación, a la España necesaria inmersa en la investigación y en la innovación. No ha invocado la dinastía como razón de su legitimidad, sino el trabajo y su tarea “abierta y comprometida” con las aspiraciones de los españoles. Se ha despedido dando las gracias en castellano, catalán, euskera y gallego. El gesto de mayor afecto lo ha tenido con su esposa, la reina Letizia, con dos besos y una sonrisa a sus hijas, Leonor, Princesa de Asturias y a la infanta, Sofía. Desde la tribuna de invitados, le aplaudía con fuerza su madre, doña Sofía y su hermana mayor, doña Elena, con lágrimas visibles.

El primer decreto del Rey regulará su escudo de armas

El primer real decreto que firmará Felipe VI será el que regula su escudo de armas y que aprobará este viernes el Consejo de Ministros. Don Felipe ha contado con armas propias mientras ha sido Príncipe. De su escudo se eliminaron elementos como el yugo y las flechas de los Reyes Católicos y la cruz de Borgoña roja, al ser ornamentos personalizados en la figura de don Juan Carlos. No así elementos comunes como el cuartelado en cruz de Castilla, León, Aragón y Navarra.
En el que será el nuevo escudo de Felipe VI, la corona de Príncipe será sustituida previsiblemente por la real -ocho diademas, de las que se ven cinco- y que refleja la naturaleza del Estado. Se mantendrá el Toisón de Oro como privativo de la Monarquía española junto a nuevos ornamentos decididos por Felipe VI.

Cinco claves sobre la proclamación de Felipe VI como rey de España

En España, a diferencia de otras monarquías europeas, los reyes no se coronan. Tan solo se proclaman.

La sobriedad con que asumió su reinado el nuevo monarca español, Felipe VI, no obedeció sólo a un recato de la familia real ante la crisis económica que atraviesa la nación ibérica (donde el desempleo supera 20%), o a una muestra de moderación ante las voces que de nuevo que claman por el fin de la monarquía y la instauración de la democracia en España.

Parte de la explicación radica en el hecho de que en España, a diferencia de lo que ocurre con otras monarquías en Europa, los reyes no se coronan sino que tan solo se proclaman. Diario Las Américas te explica por qué:

1. De acuerdo con la constitución española, la asunción de un rey a la jefatura del Estado se efectúa mediante proclamación y no mediante coronación.

2. La proclamación se considera un acto institucional mediante el cual el rey efectúa un pacto con el reino, a diferencia de los reinados en el pasado que se ejercían por derecho divino.

3. En contraposición, el acto de coronación apela a legitimidad dinástica de los monarcas y a la tradición histórica.

4. En España no se hace el gesto de coronar a un rey desde la Edad Media. El último rey en ser coronado dentro de los territorios que hoy conforman España fue Juan I de Castilla en el siglo XIV.

5. La corona actual, fabricada en plata y terciopelo rojo en el siglo XVIII, no está hecha para ser ceñida, al tener una anchura superior a la cabeza, ya que se trata de un símbolo.

Con informacion de El País y Diario Las Americas

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