Publicado el: Jue, Jul 21st, 2016

Gustavo Coronel: PDVSA y un gigantesco fraude financiero en Malasia

gustavocoronel

El 20 de Julio leí en el New York Times y también en el Wall Street Journal, que las autoridades estadounidenses estaban actuando para confiscar más de mil millones de dólares robados a un fondo financiero de Malasia llamado 1 Fondo de Desarrollo Berhad, 1 MDB, el cual es administrado por el primer ministro de ese país, Najib Razak.

Tres personas han sido mencionadas en conexión con este fraude:  Riza Azis, el yerno del Primer Ministro, un financista amigo del yerno llamado Jho Low y un ex- funcionario de un Fondo financiero de Abu Dabi llamado Mohamed Badawy al-Husseiny, organismo que tenía frecuentes negocios conjuntos con el Fondo Malasio. Me llamó la atención el reportaje porque el periódico menciona que el Sr. Low, uno de los tres mencionados, estaba secretamente involucrado con una empresa petrolera llamada PetroSaudí International, al mismo tiempo que mantenía relaciones con el Fondo objeto del inmenso fraude. La empresa PetroSaudí International es socia de PDVSA en las actividades de perforación costa afuera, en la zona Deltana.

El Departamento de Justicia de los Estados Unidos ha identificado varias transacciones del fondo de Malasia con la empresa PetroSaudí International. En una de ellas, apunta el “New York Times”, los funcionarios del Fondo Malasio “distrajeron” cerca de mil millones de dólares.  Cerca de $150 millones de ese desfalco se utilizaron para comprar propiedades en Nueva York y California. 

La empresa PetroSaudí tiene o ha tenido negocios nada claros con Petróleos de Venezuela desde 2010  y su chairman, Tareck Obaid está seriamente cuestionado en Malasia.  Su relación con el Sr. Low, uno de los tres indiciados en el mega-escándalo de Malasia, hace necesario que se investigue la relación de su empresa con PDVSA, una relación que también  tiene muchos aspectos poco transparentes, los cuales serán reseñados más abajo.<

Quién es PetroSaudí International?

Es una empresa relativamente nueva, fundada en 2005, relacionada íntimamente con los jeques que controlan el poder en Arabia Saudita. No tiene mucha experiencia operacional petrolera y parece ser realmente una empresa inversionista especulativa, más que una empresa petrolera de verdad. El Director (COO) y número dos de la empresa es el Sr. Tarek Essam Ahmad Obaid, acompañado de inversionistas privados.  El Sr. Obaid era o es un entusiasta del deporte automovilístico e invierte millones en autos deportivos relacionados con la Fórmula Uno, siendo financista de la cuadra  Renault.

¿Qué conexión tiene PetroSaudí con PDVSA?

En 2010  Rafael Ramírez anunció que PDVSA le había arrendado unas gabarras de perforación a PetroSaudí International. Aunque ello salió publicado en Noviembre de 2010 en El Universal, tres meses antes yo había escrito sobre este asunto.

Dije: “Se anuncia la salida de un equipo de perforación costa afuera para aguas venezolanas. El anuncio fue hecho por una empresa llamada PetroSaudi Oil Services. Este equipo, Songa Saturn, aparece como propiedad de la empresa Songa Offshore. ¿Qué significa esto? Lo primero es que la empresa dueña del equipo está usando una intermediaria, PetroSaudi Oil Services, para alquilarlo a Petróleos de Venezuela. Esto parece ser una repetición de la transacción que se llevó a cabo con una empresa intermediaria para arrendar al Aban Pearl”.

En esos meses de 2010 y 2011 PetroSaudi Oil Services logró acaparar el negocio de equipos de perforación costa afuera con PDVSA. Aprovechando que la empresa Jaspers Investments, dueña de los equipos de perforación NEPTUNE, uno de los cuales estaba arrendado a PDVSA, estaba muy mal financieramente, la empresa adquirió el equipo Neptune Discoverer, un equipo que tenía 34 años de antigüedad, por $ 120 o $ 150 millones, unos $50 millones por debajo del valor en libros del equipo. Ello le permitió a PetroSaudí continuar arrendando este equipo a PDVSA.

Rafael Ramírez agregó en esos días que PDVSA proyectaba comprarle a PetroSaudí  la gabarra Songa Saturno y la plataforma de perforación PetroSaudí Discoverer, con una inversión  de $2500 millones. Esta suma era absurda, ya que PetroSaudí había pagado solo $260 millones por la gabarra Songa Saturno y la plataforma Discoverer podría tener un costo similar. Y, entonces, ¿quién se iba a embolsillar los otros $2000 millones?

Esta empresa PetroSaudí, cuyo accionista principal era muy aficionado a la Fórmula Uno, se convirtió en socia de PDVSA en el programa de Gas Costa Afuera. Es bastante probable que el patrocinio de PDVSA a Pastor Maldonado haya sido un producto secundario de esta relación entre la empresa de Ramírez y la empresa de Obaid, ya que fue precisamente por esta época que Pastor Maldonado pasó a ser patrocinado por PDVSA, al costo de $50 millones al año, más unos $5-7 millones al año para Pastor. Así lo anunció Hugo Chávez en Diciembre 2010:

CARACAS (Reuters) – El piloto Pastor Maldonado conservará el apoyo económico de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) en la Fórmula Uno, categoría en la que competirá en 2011 tras ser contratado por el equipo Williams. “Estamos apoyando a través de Petróleos de Venezuela a Pastor Maldonado, a su escudería, a que corra por el mundo y demuestre lo que vale”, dijo Chávez en un acto al que asistió Maldonado.

El contrato entre PDVSA y PetroSaudí

Las gabarras pasaron a ser propiedad de una empresa mixta en la cual PDVSA tenía mayoría accionaria. Esto me olió muy mal y por ello escribí lo siguiente en Enero 2011: Nadie en Venezuela, excepto los directivos de PDVSA, saben qué tipo de negociación se está haciendo para adquirir la mayoría accionaria de una empresa cuyas credenciales son poco transparentes”. ¿Cuánto pagará PDVSA por este venerable equipo? ¿Qué clase de negocio se está haciendo? PDVSA debe ser investigada a fondo por esta contratación y por la del Aban Pearl, la hundida.

Decía PDVSA en su sitio virtual: En Noviembre 2010 arribó a aguas venezolanas la unidad de perforación Petrosaudi Saturn, embarcación recientemente repotenciada y reacondicionada para la perforación costa afuera.. Este equipo remplaza la plataforma semisumergible Aban Pearl, fortaleciendo así la revolución gasífera de Petróleos de Venezuela Socialista (PDVSA), dirigida principalmente a satisfacer la demanda de gas del mercado interno de nuestro país. Los buques Petrosaudi Saturn y Petrosaudi Discoverer (este último en operaciones desde 2008), formarán parte de la empresa mixta PDVSA-Petrosaudi, en la que PDVSA tendrá mayoría accionaria, y estarán en toda la actividad exploratoria relacionada con los proyectos de desarrollo de gas costa afuera: Mariscal Sucre, Plataforma Deltana, La Blanquilla y Golfo de Venezuela”.

El Neptune Discoverer era una gabarra muy antigua, construida en 1977.     Pasó por varias manos hasta que fue vendida a precio de gallina flaca a PetroSaudí por la empresa Neptune Marine, de Nicosia, la cual absorbió una pérdida de $47 millones para salir de ella. Cuando PetroSaudí la adquirió ya estaba contratada a PDVSA desde 2008, por 1460 días, a un costo de unos $700 millones. Ello significaba un costo diario de unos $485.000. Esta gabarra apenas completó un solo pozo en dos años y pasó meses en reparación. En comparación en Trinidad perforaban un pozo similar en 30-45 días (Setty’s Notebook).

En El Mundo, Marzo 3, 2011, se informaba que la Federación de Trabajadores Petroleros exigía a PDVSA evacuar esta gabarra y mostraba “el precario” estado en el que se encontraba el  Petrosaudí Discover, que operaba en las costas del Golfo de Paria en el proyecto gasífero Gran Mariscal Sucre. La instancia laboral exigió a PDVSA y en especial a PDVSA Servicios, dirigida por José Luis Parada, protegido de Ramírez y luego de su partida apresado por contrabando de gasolina, evacuar de manera inmediata a los 103 trabajadores que prestaban servicios en ese taladro, en función de resguardar la integridad física de los trabajadores. Dicha unidad de perforación se encontraba operando sin la certificación internacional que entrega la American Bureau of Shipping (ABS), una sociedad de clasificación que aprueba el funcionamiento de embarcaciones marinas, entre ellas las plataformas offshore.

La ABS ordenó la paralización y reparación inmediata del taladro Petrosaudí Discoverer, el cual no se llevó a cabo. El alquiler del taladro era (¿i es?) de $450.000 diarios, mientras que los gastos operativos sumaban $520.000.  Decían los trabajadores: “Todo corre por cuenta de PDVSA. El punto es que muchas plataformas de mayores dimensiones y potencia cuestan la mitad de lo que gasta la petrolera estatal”.

Este escándalo descubierto en Malasia renueva la necesidad de preguntarle a PDVSA la verdad sobre su relación con esta empresa PetroSaudí.

PREGUNTAS QUE DEBERÍA HACER LA ASAMBLEA NACIONAL A PDVSA SOBRE ESTOS CONTRATOS

1.     ¿Dónde están los contratos entre PDVSA y la gabarra Aban Pearl y entre PDVSA y las gabarras propiedad suministradas por PetroSaudí?  ¿Fueron estas contrataciones sometidas a licitación? ¿Cuáles son sus características?
2.     ¿Por qué se contrataron estas gabarras a empresas como PetroMarine y  PetroSaudí, que no eran verdaderas operadoras petroleras sino una, empresa de maletín, y la otra una empresa de inversiones especulativas?
3.     ¿Por qué se trató de hacer una empresa mixta de PDVSA con esta empresa de especulación financiera PetroSaudí? ¿Se hizo finalmente  tal empresa? ¿Cuál es la situación actual de los contratos con estas gabarras?¿Están activas estas gabarras en Venezuela? ¿Se le sigue pagando? ¿Cuánto? ¿Cuál ha sido el resultado operacional de este contrato?
4.     ¿Quiénes son los responsables directos de estos contratos? Rafael Ramírez y Eulogio Del Pino? Estas dos personas deben ser interpeladas como los probables responsables directos de estas contrataciones
5.     ¿Dónde está el contrato de Pastor Maldonado? Quien lo propuso?
6.     ¿Cuáles son los nexos entre Rafael Ramírez y los dueños de PetroSaudí? 

------

------