Publicado el: Vie, Oct 21st, 2016

Hillary Clinton y Donald Trump se sentaron a la misma mesa con la bendición de la Iglesia Católica.

clinton-y-trump-en-cena
Hillary y Donald enfundan espadas ante la Santa Madre Iglesia
Ambos candidatos se comportaron con civilidad en la gala de recaudación de fondos ‘Alfred E. Smith’, una cena anual que en los años electorales se caracteriza por invitar a los contendientes políticos

Un día después de que se hicieran prácticamente pedazos e intercambiaran lo peor de los epítetos políticos, Hillary Clinton y Donald Trump se sentaron a la misma mesa con la bendición de la Santa Madre Iglesia Católica.

El ‘introductor de embajadores’ fue el cardenal Timothy Dolan, Arzobispo de Nueva York, quien sentó a cada uno a su lado en la gala de recaudación de fondos ‘Alfred E. Smith’, una cena anual que en los años electorales se caracteriza por invitar a los contendientes políticos.

Los dos se comportaron con civilidad, sin agredirse mutuamente aunque intercambiaron algunos ‘mimos’ a los cuales la contienda política no fue ajena. Trump se concentró más en su persona, aludiendo a su pasado como empresario pero también a sus relaciones con la familia pero sin mencionar por un momento sus aspiraciones políticas. Fue elegante con su contendiente pero, como la noche pasada, no se intercambiaron saludos.

Clinton fue mucho más política y, sabiendo que el discurso estaba siendo transmitido en vivo, no desechó la oportunidad de ser incisiva y pasar viejas cuentas. Al contrario de lo que se esperaba, tal vez aprovechando que la cena se realizó en el hotel Waldorf Astoria de Nueva York, esta vez la emprendió contra el exalcalde de la ciudad, Rudy Giulliani y, por carambola, terminó alcanzando al propio Trump que tiene en el exedil uno de sus más fervorosos defensores.

“Rudy comenzó su carrera como fiscal persiguiendo a los millonarios que no pagaban sus impuestos. Al no lograrlo, se ha ido a Fox News y ahora dice que ellos son unos genios”, dijo. El exalcalde fue el único en la sala que no le vio gracia al asunto. Su rostro se mantuvo demasiado serio pero hasta Trump soltó una carcajada cuando su rival sacó a relucir el hecho de que el candidato republicano se vanagloria de no haber pagado impuestos durante años. Fue la estocada políticamente más aguda de la noche.

Pero el magnate neoyorquino, aunque más ligero, no se quedó atrás. “La noche pasada dije que Hillary era una persona repugnante, pero todo eso es relativo. Tras escuchar a Hillary continuamente ya no pienso tan mal de Rosie O’Donnell”, dijo el Trump en referencia a sus viejas diferencias y controversias con la comediante.

Hubo más y Trump aprovechó el ambiente religioso en que se desarrolló la velada. “Me han dicho que anoche Hillary fue a confesarse pero el cura pasó un mal rato cuando le preguntó por sus pecados. Ella dijo que no se acordaba por 39 veces”, las mismas que la exsecretaria de Estado mencionó ante la audiencia de un comité senatorial que investiga lo sucedido en Benghazi.

Hasta ahora estas cenas de recaudación de fondos entre millonarios constituyeron una especie de pasatiempo en medio de las campañas políticas. Dicho sea de paso que este año fueron muy ahorrativos. En más de 250 asistentes sólo se recaudaron 6 millones de dólares, pese a que entre todos acumulan una fortuna valorada en 36.000 millones, según la revista Forbes.

Esta vez fue imposible abstraer la cena de recaudación del momento que vive el país. A Hillary la aplaudieron, Trump sufrió cuatro abucheos. Y eso que ambos estaban frente a la élite económica y financiera del país.

Es poco probable que la velada tenga influencia en el resultado electoral pero al menos trajo una brisa fresca tras un par de semanas muy tensas. Al final, los dos no se despidieron. Cada uno salió por su lado. Raudos.

diariolasamericas.com

------

------

Leave a comment

XHTML: You can use these html tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>