Publicado el: Dom, Jul 24th, 2016

Hillary y Tim buscan el voto de los latinos en Miami

hillary y tim kane
Clinton y Kaine seducen al voto hispano durante encuentro en Miami

Pasaban las tres de la tarde, poco después que en el folclor cubano ‘mataron a Lola’. La presentación en sociedad en Florida del senador Tim Kaine había terminado hacía pocos minutos pero Justiniano García, bajo una pertinaz e incómoda lluvia que obligó a otros a correr a refugiarse en sus autos, se mantenía incólume en la acera de enfrente del recinto Panters de la Universidad Internacional de Florida, gritando a todo lo que alcanzaban sus ancianos pulmones: “Hillary, Hillary, Hillary”.

La caravana de la candidata presidencial demócrata pasó a pocos metros de Justiniano y nadie supo nunca si la ex secretaria de Estado se fijó en su fan nacido hace casi ocho décadas en Ságua La Grande, un pueblo histórico en la isla del Caribe. “Esta mujer es lo mejor que hay. Hizo algo que nadie en este pueblo se quiere acordar. Intentó mejorar la salud del pueblo, pero no la dejaron. Yo me acuerdo de eso, porque su marido facilitó el ‘medicai’ y el ‘medicar’ y eso me ha beneficiado”, explica, sin que le importe las gotas de lluvia que escurren por su rostro. No tiene paraguas, ni siquiera una hoja de papel con que protegerse, pero no le importa.

Justiniano, que recuerda bien el esfuerzo de Hillary siendo primera dama para reformar el sistema de salud durante la administración del marido, fue quizá, uno de los pocos que no cupo en el recinto para ver el lanzamiento de la campaña conjunta de Clinton y Kaine. Tal era la cantidad de personas que durante casi tres horas intentaron ingresar a la arena de los Panters, pero sólo unas 5.000 lo lograron. Él no se preocupa mucho con el detalle. De hecho no entiende inglés y a lo mejor le sería difícil percibir los discursos, pero se siente feliz porque ha participado en algo que percibe como importante.

“Me acuerdo de aquel libro de Alejandro Dumas, lo ‘Tres Mosqueteros’. Uno por todos y todos por uno. Ahora tiene que ser así”, afirma con esa filosofía cubana que jamás deja de sorprender cuando los entrevistados sacan ejemplos, para apuntalar sus pensamientos, que a nadie jamás se le hubiera ocurrido. Y después dicen que no hay cultura.

Al contrario de lo que algunos esperaban, el protagonismo de Hillary Clinton este sábado en la lanzamiento de la candidatura presidencial junto a Tim Kaine no fue relevante. La ex secretaria de Estado se limitó a presentarlo, hacer un enunciado de su pasado o experiencia política, y a los pocos minutos de que ambos subieran a la tarima aplaudidos hasta el delirio por la audiencia, donde se encontraban los pesos pesados del mundo demócrata del sur de Florida, le pasó la batuta al ex gobernador de Virginia. Y Kaine se extendió por casi una hora alternando el inglés con el español. Incluso, traduciéndose a sí mismo.

Pero, lo más importante para Anita (no quiere decir su apellido aunque vive en un país democrático) es que estuvo allí. “Es que yo creo que vale la pena. Yo no conocía a Kaine, jamás escuché hablar de él. Pero me ha conquistado. Habla español, nuestro idioma, y tiene respeto por nosotros. Estuve mirando a Trump el otro día. Como se parece a Fidel Castro”, dice.

A Kaine no le costó mucho, ni se demoró, en meter a la audiencia hispana en el bolsillo. De hecho, a los pocos segundos del inicio de su intervención, en las redes sociales la generalidad de los observadores, presentes en la sala o mirando el mitin por televisión, ya lo admitían. “Kaine es popular entre los hispanos”, tuiteó el corresponsal de CNN en el lugar.

“He aprendido los valores de mi comunidad, la fe, familia y trabajo. (Son) los mismos valores de la comunidad latina aquí en nuestro país”, dijo el senador en español. Y comenzó una ola de ovaciones que se intensificaron cuando garantizó que una administración Clinton-Kaine logrará una reforma migratoria en los primeros 100 días en la Casa Blanca.
Naturalmente, eso está por verse. Pero de todos modos para Juan Carlos Moreno, un salvadoreño, ciudadano hace más de 15 años, es una promesa importante y creíble. “Yo no tengo problemas. Pero los míos sí lo tienen. Soy ciudadano, pero hay mucha gente honesta que vive escondida y merece ser ciudadana de este país. Alguien tiene que hacer algo por nosotros”, dice. Le pregunto si no cree que en campaña electoral los políticos siempre hacen lo mismo, promesas y promesas y, como el cubano Justiniano, termina sorprendiendo con un argumento lapidar: “¿Quién le dijo que el congreso va a seguir republicano?”.

Esta es una campaña electoral bastante sui generis en términos políticos estadounidenses. Profundamente radicalizada. Pero hay oasis. Aún Hillary y Kaine no habían llegado al recinto de la Universidad Internacional de Florida, cuando la analista política republicana de CNN, Ana Navarro, publicó un tuit en su cuenta que es todo un mensaje de fe. “Mirando Pence (el colega de boleta de Donald Trump) y Kaine, me parece que, si algo sucede a quien quiera sea electo presidente, no vamos a terminar en los brazos de un loco sin experiencia”, escribió.

Al ex congresista demócrata Joe García le gustó la opinión. “Hay que felicitarla porque ha tenido un coraje inmenso ante ese tumulto que fue la convención republicana”, dijo. Poco después, Ana habría de agregar: “No encuentro nada criticable o negativo que decir sobre el discurso de Tim Kaine. Para mi, es una primera vez”.

Para ella, y miles que estuvieron esta tarde de sábado en el recinto de la Universidad Internacional de Florida, con el espíritu de que no importa que llueva o truene. Y llovió y tronó.

diariolasamericas.com

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