Publicado el: Mie, Dic 17th, 2014

Jeb Bush se incorpora a la carrera presidencial de EE UU

Jeb Bush considera buscar la Casa Blanca
Una candidatura de Jeb Bush pondría a Marco Rubio en una encrucijada

El ex gobernador de la Florida Jeb Bush está de hecho en la carrera por la presidencia, lo que le da un estatus instantáneo de favorito y presiona implícitamente a otros republicanos a decidir si aspirarán o no contra él por la Casa Blanca en el 2016.

“He decidido explorar activamente la posibilidad de aspirar a ser Presidente de Estados Unidos”, dijo el martes por la mañana el republicano en Facebook y Twitter.

“También planeo establecer en enero un Comité de Acción Política (PAC, por sus siglas en inglés) Leadership (Liderazgo) que me ayudará a facilitar conversaciones con ciudadanos a lo largo de Estados Unidos para discutir los desafíos más críticos que enfrenta nuestra excepcional nación”, escribió Bush. “El propósito del PAC será apoyar a líderes, ideas y políticas que ampliarían las oportunidades y la prosperidad para todos los estadounidenses”.

Aunque el comité de acción política ayudará a apoyar a otros, su primer beneficiario es Bush y sus ambiciones presidenciales.

“Los grandes donantes institucionales del Partido Republicano desean saber dónde poner su dinero, y Jeb les ha mostrado ahora dónde”, dijo Rick Wilson, un consultor republicano de Tallahassee.

Durante meses, mientras Bush insinuaba que podía aspirar, donantes y recaudadores republicanos de alto nivel que apoyaron a Mitt Romney en su campaña presidencial del 2012 comenzaron a preguntarse si Bush aspiraría. Así que trataron de reclutar a Romney, que ayudó a presionar a Bush para su decisión, especuló Wilson. El anuncio de Bush y las esperanzas de quienes los respaldan tranquilizaría sobre las conversaciones de una resurrección de Romney.

Una encuesta nacional McClatchy-Marist dada a conocer el lunes estimó que Romney probablemente encabezaría la larga lista del Partido Republicano con el 19 por ciento de un voto teórico republicano. Bush recibió el apoyo de un 14 por ciento. Sin Romney, Bush sería el principal contrincante con un apoyo de un 16 por ciento.

Pero sin importar si el candidato del Partido Republicano sea Bush, Romney o algún otro, la encuesta McClatchy Marist y otras han indicado que la probable candidata de los demócratas, Hillary Clinton, derrotaría a cualquiera por unos 12 puntos porcentuales.

Aparte de Romney, la decisión de Bush pone presión en su protegido, el senador federal Marco Rubio y el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie.

Christie, el director saliente de la Asociación de Gobernadores Republicanos, dijo el mes pasado durante una reunión de la entidad que él también ha tomado una decisión. Cercano a Wall Street y una vez favorito de la llamada clase de donantes del “dinero de Romney”, la estrella política de Christie se apagó un tanto a comienzos de este año después de una ola de escándalos sobre la construcción de un puente en su estado. Eso llevó a más seguidores de la clase dirigente republicana a cortejar a Bush. La encuesta McClatchy-Marist estimó que Christie obtendría apenas un 9 o un 10 por ciento en el caso de una votación teórica republicana.

Rubio dijo la semana pasada que pronto daría a conocer sus intenciones y que su decisión sería independiente de lo que haga su “amigo” Bush.

Rubio obtuvo un apoyo de entre un 3 y un 6 por ciento en la encuesta de McClatchy y probablemente perdería la Florida con Bush en una primaria del Partido Republicano con varios candidatos o en una entre sólo ellos dos, de acuerdo con un sondeo en internet de la semana pasada del Instituto de Encuestas de la Universidad de San León. Este estudio mostró que Bush y Rubio tienen la mejor posibilidad de vencer a Clinton en la Florida, que necesita ganar un candidato republicano para obtener la Casa Blanca.

De los principales candidatos republicanos, Bush y Rubio son los únicos que hablan español y apoyan una reforma migratoria general – dos atributos clave que podrían ayudar a los votantes hispanos, el segmento de mayor crecimiento del electorado.

Generalmente, las campañas presidenciales exponen una diferencia fundamental entre los candidatos de la clase dirigente como Bush y los potenciales candidatos que atraen a los activistas de las bases, como el senador por Texas Ted Cruz, quien ha insinuado que aspirará. Cruz es un oponente abierto de legalizar la situación de los inmigrantes indocumentados, lo que él califica como una “amnistía”. El gobernador de Texas, Rick Perry, dice que él también podría aspirar, lo que dividiría las facciones más importantes del Estado de la Estrella Solitaria entre el senador, el gobernador y Bush, cuyo hermano fue gobernador del estado y cuyo hijo acaba de ser electo a la oficina estatal de Comisionado de Tierras.

En las contiendas republicanas, el candidato de la clase dirigente gana a menudo. Pero estas elecciones podrían ser diferentes.

“La clase gobernante necesita un control total de la clase donante”, dijo Wilson, al predecir problemas para Bush en la primaria republicana debido a su apoyo a la reforma de inmigración y a los Estándares Educacionales de Núcleo Común, que algunos conservadores han atacado como una extralimitación republicana.

Algunos que apoyaron una vez al Núcleo Común que consideran una aspiración presidencial, como Rubio y el gobernador de Luisiana, Bobby Jindal, se han separado del mismo. Pero Bush no lo ha hecho y los miembros del Tea Party han tomado nota. Algunos llaman a Bush un moderado.

Jason Hoyt, un líder del Tea Party de Florida Central reaccionó de esta forma al anuncio de Bush: ¿Jeb Bush, el hombre que promueve el Núcleo Común a pesar de la resolución del Comité Nacional Republicano en su contra, y quien galardonó a Hillary Clinton con la Medalla de la Libertad del Centro Nacional Constitucional en la víspera del primer aniversario después de Benghazi? No estoy interesado en su candidatura y nunca lo apoyaré, incluso si gana la primaria’.

Este mes más temprano en un foro del Wall Street Journal, Bush sugirió que esperaba ese tipo de respuesta de algunos. Bush dijo que no trataría de aspirar por la derecha a la primaria republicana y después pasarse al centro en las elecciones generales. Agregó que un candidato necesita desear “mucho más… perder la primaria que ganar las [elecciones] generales violando sus principios”.

Los registros de Bush como gobernador entre 1999-2007 muestran que fue mucho más conservador de lo que muchos podrían darse cuenta. Bush recortó $14,000 millones en impuestos, eliminó un impuesto a las acciones y bonos, presionó por una legislación anti aborto, se insertó él mismo en el caso de eutanasia de Terri Schiavo que se siguió nacionalmente, expandió los derechos a portar armas, firmó leyes más estrictas contra el crimen, privatizó servicios estatales, luchó contra el sindicato de maestros, amplió las posibilidades del cupón para la elección de escuela y trató de reformar el Medicaid mucho antes de que se convirtiera en un punto principal en el debate nacional sobre el seguro de salud.

Bush también vetó tanto en los gastos que una vez bromeó que él era como el personaje de El padrino “Veto Corleone”, quien reduciría todos los puntos del presupuesto.

A pesar de todos los recortes a los impuestos y gastos, el presupuesto de la Florida creció bajo Bush – principalmente debido a que ocupó la mansión de gobernador durante un momento de auge nacional. En total, el gasto creció en casi un 46 por ciento en sus ocho años en el cargo, al ir de $48,900 millones a $71,300 millones.

Bush dejó el cargo justo cuando la economía, junto con el presupuesto de la Florida, comenzaron a deteriorarse. El dijo que deseaba trabajar para incrementar su fortuna, que se había reducido de unos $2 millones a $1.3 millones.

Las varias empresas de Bush, incluyendo su participación en tratos privados de acciones, seguro suministrarán elementos a sus oponentes en la misma forma en que el tiempo de Romney en Bain Capital se usó para criticarlo como un Hombre Monopolio moderno. Una historia de Bloomberg de la semana pasada sobre las finanzas de Bush tenía el titular “Jeb Bush tiene un problema Mitt Romney”.

En una entrevista del domingo con WPLG-10, Bush elogió la experiencia de Romney en el sector privado y dijo que encontraba cualquier comparación con Romney “halagadora. Lo tomaré como un cumplido en un nivel”, dijo Bush. Agregó que la gran falla de Romney fue quedar sin mensaje al no elogiar su experiencia.

“Mitt no defendió probablemente su increíble historia de éxito”, dijo Bush. De sus empresas, Bush dijo: “no estoy avergonzado de todo eso. Creo que la experiencia práctica es algo que puede ser útil en la ciudad de Washington… donde todo está en esta burbuja”.

Bush dijo que su mayor obstáculo en decidir si aspirar o no fue el efecto que tendría en su familia. Específicamente, dijeron sus partidarios, Bush no quiere mucho enfoque en su hija Noelle, quien luchó contra la adicción a las drogas cuando él era gobernador. La esposa de Bush desde hace 40 años, es también una persona muy privada.

“Ella es una persona normal. Así que ella no es una esposa política”, dijo Bush a WPLG-10. “Ella no se levanta leyendo Politico.com o algo así”.

Bush dijo que también tiene que decidir si tiene “lo que se necesita” para aspirar a presidente. El dijo que no desea verse absorbido en el “vórtice” de la negatividad que caracteriza a las campañas de hoy en día.

Una candidatura de Jeb Bush pondría a Marco Rubio en una encrucijada

Ahora que Bush, ex gobernador de Florida, anunció el martes que explora la posibilidad de postularse como candidato republicano a la presidencia en el 2016, ha aumentado la presión sobre el senador federal Rubio para que se decida si hará o no campaña por la Casa Blanca.

Rubio parecía ser una nominación casi segura a la candidatura republicana a la presidencia, pero eso fue antes de que saliera a relucir la posibilidad de competir con Bush, quien fuera por mucho tiempo su mentor.

“Estoy tratando de ver qué hago”, dijo Rubio la semana pasada cuando le preguntaron acerca de sus intenciones. El se las arregló para hacer saber que consideraba a Bush como un “amigo”.

Los destinos de ambos hombres, que viven a poco más de dos millas de distancia (Bush en Coral Gables y Rubio en West Miami), parecer estar entrelazados: comparten muchos de los mismos partidarios y donantes financieros, por lo menos en Florida.

Pero los planes de Rubio no serán influenciados por la estrategia de Bush, sostuvo el martes un portavoz del senador.

“Marco tiene un gran respeto por el gobernador Bush, y considera que él sería un candidato formidable”, afirmó Alex Conant en un comunicado. “No obstante, la decisión de Marco de si se postulará a la presidencia o si tratará de ser reelecto como senador se basará en dónde podrá cumplir mejor con su plataforma de restablecer el Sueño Americano, y no sobre qué otra persona se estará postulando”.

Bush parece ser mucho más popular que Rubio, según encuestas recientes. Un sondeo nacional McClatchy-Marist dado a conocer el lunes concluyó que el ex candidato republicano a la presidencia Mitt Romney estaba la cabeza en ese campo con un apoyo del 19 por ciento. Bush quedó en segundo lugar, con un 14 por ciento. Rubio solamente obtuvo un 5 por ciento.

El Nuevo Herald

------

------

Leave a comment

XHTML: You can use these html tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>