Publicado el: Dom, Jul 31st, 2016

La cuartilla del domingo: Epitafio (1)

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FERNANDO FACCHIN B.

“El fin justifica la ruindad.”
Stanley Bing

Venezuela, aunque el régimen se empeñe en negarlo, estamos siendo víctimas de la ruindad política, un experimento por demás traumático que ha causado innecesarios sufrimientos al pueblo soberano, es fracaso tras fracaso, un veneno para la libertad y la soberanía, en sus mentes ovinas se desprecia patológicamente todo lo que les recuerde la dignidad de la que carecen, la arenga de los tres reptantes logreros deja al descubierto que contra la oposición se vale todo, especialmente hoy cuando hemos demostrado que el país va con férrea decisión hacia el recuentro con la democracia, el referendo es inevitable, de allí que la necedad y la impotencia busquen por los rincones una inexistente salida para mantener el poder, surge con fuerza el aventurerismo de “como vaya viniendo vamos viendo”, el desprecio a la paz social, la sobredimensión de la fuerza militar, bruta por decir lo menos; la intransigencia, la psicología de la mentira fascista como sustento de la barbarie y un demencial afán de ordeno y mando, es creer que la oposición puede ser fácilmente dominada, todo enmarca dentro del neo-fascismo, la mal llamada unidad militar-cívica no es otra cosa que la formación del “Fascio di Combatimento” de la época musoliniana.

La atmósfera política está envenenada, el gorilismo oficialista apadrinado es enemigo del pragmatismo, de la racionalidad, presuponen que la realidad puede ser moldeada a su antojo, los palaciegos se han convertido en lo que la sabiduría popular acostumbra describir como “aves de rapiña”, “perros de presa” o la más variada gama que el reino animal nos presenta con afición a la depredación. No estamos luchando una guerra cualquiera, luchamos por la libertad, por la calidad de vida, por la dignidad, cualquier debilidad de nuestra parte nos podría llevar caminar de rodillas en el futuro inmediato, recordemos un viejo verso español que nos dice: “Que el corazón entero y generoso/ al caso adverso inclinará la frente/ antes que la rodilla al poderoso.” El Referendo ¡VA!

El fin del aventurerismo oficialista es detener la fuerza soberana de un pueblo que no se doblega, la cual se avizoran como un gran sismo, allí el desespero trae como secuela las imprecaciones de los tres homínidos que presumen de políticos e intelectuales, donde sus acciones demuestran de qué tipo de baba se nutren, carecen de credibilidad, son como el cuento del gallo pelón que oíamos cuando niños.
Los venezolanos marchamos hacia adelante y jamás hacia atrás, aunque los delincuentes milicianos a la orden del autócrata de turno nos ataquen ferozmente, el pueblo no se detiene ante la fuerza militar de los delincuentes mercenarios oficialistas al mando de un “cadáver insepulto”, todos están derrotados política, social y militarmente, aun cuando se nieguen a reconocer su aplastante derrota; el incremento mercenario de las FANB y sus reservas es indigno frente a una sociedad cívica y pacífica, los movimientos fascistas como el que estamos padeciendo, con un falso apoyo social y una grave inconsistencia cívica les hace perder la sindéresis discursiva y cuando ello sucede, definitivamente se acabó todo y surgen los estertores de la larga agonía que anuncia una muerte segura, dentro de esos estertores está la creación de las fuerzas especiales como las asesinas OLP, la delincuencia desbordada al servicio del “cadáver insepulto”, las desprestigiadas FANB y el Cartel de Rábulas de Alquiler, fuerzas de choque para pretender resistir el embate cívico de la sociedad, el oficialismo ya redactó el epitafio de su fracaso, pero, aunque algunos lo duden, considero que ese epitafio ya está escrito y será puesto en la lápida respectiva: “El madurismo, cabellismo y rodriguizmo, con su “cachiporra de plástico” han fenecido”.

El epitafio en la tumba de Sócrates reza: “Es más digno que los hombres aprendan a morir que a matar.”

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