En La Candelaria, nuevamente todo se salió de control. Calles con barricadas, vecinos gritando desde los edificios, fuego, bombas lacrimógenas, detonaciones. Ese fue el escenario entre la noche del jueves 8 de junio y la madrugada del viernes 9.

El epicentro, está vez, fue la avenida Norte 13, en la esquina Mirador, donde una barricada en llamas atrajo a más de 80 guardias nacionales bolivarianos (GNB) en motos, tres tanquetas, además de un nutrido contingente policial y oficiales de inteligencia, estos últimos vestidos de civil.

Las detonaciones no esperaron. A las 10 de la noche, ya se habían escuchado varías veces. También se escuchaban fuertes y claros los gritos contra el Gobierno de Nicolás Maduro y contra la represión, a 11 cuadras del Palacio de Miraflores. Quienes estaban en la calle era porque protestaban, el resto gritaba y caceroleaba desde las ventanas de sus apartamentos o las puertas de edificiosLos propios vecinos volvieron a denunciar que los funcionarios lanzaron lacrimógenas hacia las mezzaninas de las edificaciones y las ventanas de los apartamentos, mientras que, para defenderse, los residentes arrojaban objetos contundentes hacia la calle.

En varias oportunidades, los uniformados tuvieron que retroceder ante la afrenta de los jóvenes manifestantes, quienes les lanzaron piedras y otros objetos.

Desde la cuenta en Twitter @lacandelariaccs se reportó que la PNB ingresó por la fuerza a las residencias Mirador, donde reventaron vidrios, ventanas, espejos y tocaron con insistencia los timbres de los apartamentos.

También denunciaron que los policías rompieron una tubería de agua de la zona. Otros usuarios reportaron que hubo represión en la avenida Fuerzas Armadas y a avenida Panteón.

Fuente: Efecto Cocuyo