Published On: sáb, Ene 26th, 2013

Las diferencias entre el gobierno y la oposición venezolana

  Veneconomia.  Cada día al oficialismo se le hace más difícil mostrar ropaje de demócrata. En especial luego de los hechos y discursos de estas primeras semanas de 2013, cuando el Gobierno del ausente indefinido, Hugo Chávez, y sus obsecuentes poderes públicos han dejado al descubierto mayor intransigencia, soberbia y violación de toda norma de convivencia democrática.

En contraste, desde el sector empresarial y el sector político democrático se vienen haciendo llamados de diálogo y compromiso para devolver a los venezolanos la gobernabilidad perdida, atender los desequilibrios evidentes que se han generado en materia económica y social, combatir la inseguridad que va a galope, y exhortando a los poderes públicos a adoptar decisiones pertinentes para el bienestar de la nación.

Pero, la línea recibida desde La Habana por el gobierno usurpador no va por allí, tal como lo corroboró el discurso de odio y desprecio al contrario que exhibieron los segundones de Chávez y de los hermanos Castro en estos días de aniversario de la gesta libertaria del 23 de Enero.

Primero, fue el vicepresidente (con ejercicio vencido) Nicolás Maduro quien, en respuesta al pedido de Fedecámaras al gobierno de revisar las políticas económicas que están llevando al caos al país, increpó: «A Fedecámaras le decimos: Bien lejos con ustedes. Ustedes son bien pavosos y bien negativos para este país, así que váyanse bien lejos con su paquete neoliberal. Aquí ganó Chávez y aquí se mantiene el Plan de la Patria 2013-2019».

Luego aconteció la bochornosa demostración de intolerancia en el Parlamento Nacional, característica de quien no tiene la razón, dadas por las agresiones de un diputado del oficialismo al diputado opositor, Julio Borges, así como por el reto a medirse y las amenazas del Presidente de la Asamblea al diputado Ismael García.

Virulencia que se complementó con la destilación de odio que exhibió José Vicente Rangel ante el «Manifiesto a la Sociedad Democrática Venezolana y a su Fuerza Armada Nacional”, presentado por Enrique Aristigueta Gramcko y suscrito por más de 5.000 venezolanos de comprobada trayectoria democrática. Rangel, en claro reconcomio, nombró a algunos de los firmantes en tono despreciativo e insultante.

Mientras, en una muestra de gallardía y apego a la democracia, Ramón Guillermo Aveledo, al frente de la Mesa de la Unidad Democrática, renovó en el Parque Miranda, durante los actos de conmemoración del 23 de enero de 1958, las propuestas de la Unidad Opositora y reafirmó el compromiso de ésta para “exigir respeto a la Constitución; alcanzar un gobierno de unidad que tenga la calidad de vida y lucha contra la pobreza como prioridad; defender los derechos de los venezolanos (vida, trabajo, educación, vivienda, libertad de expresión)”, entre otros nueve puntos más.

Mientras en las calles del 23 de Enero, Maduro vociferaba «¡Mano dura contra la conspiración de la derecha, mano dura de todo el pueblo, del Gobierno, de todos los poderes!”…para luego informar que de inmediato se iba para La Habana en compañía del ministro Rafael Ramírez ¿para qué?. Pues, para recibir nuevas directrices.

Veneconomía

------

------

Leave a comment

XHTML: You can use these html tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>