Publicado el: Mie, Feb 24th, 2016

Los desfalcos multimillonarios de la era chavista (Parte I)

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Se habla de emergencia económica, de una lucha necesaria contra esas empresas que sabotean el avance del país. Pero, en realidad, al Gobierno le han sobrado dinero y oportunidades. El problema es que las ganancias han tenido otro destino: en apenas seis casos documentados se suman poco más de 43.000 millones de dólares perdidos.

En 17 años de chavismo, la corrupción, el desfalco y la satisfacción de intereses y mezquindades han traído las más nefastas consecuencias. Mientras los ciudadanos sufren por la escasez, la inseguridad y la falta de oportunidades, ciertos funcionarios han sumado a sus cuentas bancarias unas ganancias millonarias, o han perdido grandes cantidades de dinero por ineficiencia. Solo en seis casos documentados se desviaron o utilizaron de forma irregular poco más de 43.000 millones de dólares. Para hacerse una idea, este monto es 329 veces mayor que el que se usó para construir y equipar el Hospital Cardiológico Infantil Gilberto Rodríguez Ochoa, inaugurado en 2006.

Ahora, con la mayoría opositora en la Asamblea Nacional (AN), parece abrirse una puerta para investigar. Recientemente, la Comisión Permanente de Contraloría anunció que comenzará a indagar las presuntas irregularidades cometidas por Rafael Ramírez, expresidente de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), quien también está implicado en el caso de las cuentas de la Banca Privada d’Andorra. Freddy Guevara, presidente de la comisión, explica el procedimiento: primero solicitarán toda la información a instancias nacionales e internacionales, y después harán las interpelaciones. “La interpelación se puede hacer en cualquier momento, pero nosotros queremos tener todos los soportes primero”, dice. Agrega que luego se hará un informe que se presentará a la plenaria y que se podrá aprobar o no; incluso se podrá solicitar la remoción de algún funcionario.

Pero entre tantos casos, ¿cómo se establecen las prioridades? “Usamos un baremo de acuerdo con dos criterios: el daño patrimonial, es decir, la cantidad de dinero implicada, y el impacto en la población”, explica Guevara. Por eso, después de la investigación de Pdvsa, se centrarán en las irregularidades con las importaciones y, finalmente, en la crisis eléctrica: “Serán los tres casos de este primer semestre”. Hay muchísimos más.

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La cantidad
Al menos 16.800 millones de dólares.

Los señalados
-Tulio Antonio Hernández Fernández y Gabriel Ignacio Gil Yánez, presentados como asesores del exministro de Economía y Finanzas, Nelson Merentes.

-Rafael Ramírez, expresidente de Pdvsa y exministro de Energía y Petróleo. En la actualidad es embajador de Venezuela ante la Organización de Naciones Unidas y presidente del Consejo de Seguridad de la ONU durante el mes de febrero.

-Diego Salazar, primo de Ramírez.

-Baldó Sansó, cuñado y asesor de Ramírez.

-Nervis Villalobos, ex viceministro de Energía Eléctrica.

-Javier Alvarado Ochoa, ex viceministro de Desarrollo Eléctrico.

-Omar Farías, empresario de negocios de salud y seguros; entre sus propiedades figura la empresa Seguros Constitución. Se menciona que es allegado al chavismo.

-Alcides Rondón, ex viceministro de Seguridad Ciudadana y, entre otras cosas, ex viceministro de Asuntos Exteriores para Asia, Medio Oriente y Oceanía.

-Francisco Jiménez Villarroel, mencionado como extrabajador de Pdvsa y persona cercana a Rafael Ramírez.

-Rodolfo Marco Torres, actual ministro de Alimentación y expresidente del Banco del Tesoro, entre otros 14 cargos que ha ocupado desde 2002.

-Alejandro Andrade, extesorero nacional y, entre otras cosas, expresidente del Banco de Desarrollo Económico y Social.

El caso
A principios de 2015, los medios de comunicación venezolanos y extranjeros se hicieron eco del escándalo. Una investigación del Financial Crimes Enforcement Network (Fincen), agencia del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, señaló que existía una red venezolana dedicada al lavado de dinero, con cuentas en la Banca Privada d’Andorra (BPA), la cuarta entidad financiera más grande de ese país.

La red funcionaba así: se crearon empresas que servían de fachada —conocidas por la institución estadounidense como Third Party Money Launderers— para depositar en el BPA dinero procedente de la corrupción pública. En los delitos estaban involucrados funcionarios venezolanos, agentes en Panamá y un abogado en Andorra —que ayudaba a establecer las empresas de maletín. El informe del Fincen señala que se utilizaban contratos falsos, préstamos con identificaciones inadecuadas, sobre y subfacturación, entre otros métodos. Si bien el documento no menciona nombres concretos, sí indica que Pdvsa formaba parte del negocio, y que en total el BPA facilitó el movimiento de 4.200 millones de dólares provenientes de este sistema de lavado de dinero. De ese total, entre 2011 y 2013, el banco recibió y envió 50 millones de dólares que se procesaban a través de Estados Unidos.

Los nombres de Tulio Antonio Hernández Fernández y Gabriel Ignacio Gil Yánez se dieron a conocer a través de un reportaje desarrollado por el Consorcio Iberoamericano de Periodistas de Investigación. Según el documento, ambos asesores del ex ministro Nelson Merentes —que, por cierto, tienen antecedentes penales— recibieron pasaportes diplomáticos y usaron valijas diplomáticas para llevar dinero en efectivo a Andorra y depositarlo en el BPA. Una de las cuentas a las que Hernández transfirió grandes sumas estaba a nombre del exjefe de la División contra Drogas del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc), Norman Danilo Puerta, detenido en 2010 por blanquear dinero proveniente del narcotráfico. En total, las transacciones en efectivo de ambos asesores llegaron a 2,5 millones de dólares.

A eso se suman los movimientos que se registraron en el Banco Madrid, filial española del BPA. Una investigación publicada en El Mundo —titulada Jerarcas del chavismo investigados por blanqueo en el Banco Madrid— de España revela los nombres de algunos titulares de cuentas en esta entidad, todos vinculados con el Gobierno: Nervis Villalobos, Javier Alvarado Ochoa, Omar Farías —a quien el banco le bloqueó una transacción por 13 millones de euros, si bien el empresario se justificó al decir que los fondos provenían de negocios completamente lícitos—, Alcides Rondón y Francisco Jiménez Villarroel.

En octubre de 2015, el Wall Street Journal aseguró, en un texto titulado U.S. Investigates Venezuelan Oil Giant, que Estados Unidos y España  le tenían el ojo puesto a Pdvsa, específicamente a Rafael Ramírez, su primo Diego Salazar y su cuñado Baldó Sansó. ¿La sospecha? El blanqueo, el cobro de comisiones y los sobornos.

Para salpimentar más al escándalo, el portal Armando.info publicó en febrero de 2015 el trabajo La Venezuela bolivariana confía su dinero a la banca suizaen el que se señalaron otros millones perdidos. Después de que se conociera la Lista Falciani —que recibió ese nombre por Hervé Falciani, el ingeniero de sistemas que filtró datos de la banca suiza—, se descubrió que funcionarios venezolanos tenían cuentas en el HSBC de Suiza. Entre 2006 y 2007 el Gobierno depositó en esta entidad por lo menos 12.600 millones de dólares en dos cuentas: una a nombre de Rodolfo Marco Torres, y otra de la Oficina Nacional del Tesoro, a cargo en ese momento de Alejandro Andrade.

Ahora, como es de esperarse, esta es apenas una pequeña porción de todo lo que ya no está. Si bien no existen investigaciones exhaustivas, Roberto Enríquez, exdiputado y actual presidente de Copei, señaló el año pasado que se reunió con representantes del Banco Mundial, el Banco Interamericano del Desarrollo y el Fondo Monetario Internacional, quienes le dieron una información alarmante: hay 350.000 millones de dólares en cuentas extranjeras, con sospecha de orígenes ilícitos.

Lea también: el engaño de los Ferrys y la Carne que nunca llegó.

@ArianaGuevaraG
http://elestimulo.com/

 

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