Publicado el: Vie, Jun 17th, 2016

Opinión: Los verdaderos privilegiados del petróleo por Thaís Peñalver

Thaís Peñalver

LOS VERDADEROS PRIVILEGIADOS DEL PETRÓLEO.

Son una exigua minoría y aunque voten por el gobierno en adelante los rojos no ganan elecciones.

Tras uno de mis programas, la semana pasada con Luis Vicente León, muchos me preguntaron porqué con una inflación nunca antes vista en la historia de Venezuela, una carestía como nunca antes, con la gente buscando en pipotes de basura comida y una situación que emulaba casi a la de una guerra, Maduro pudiera tener una popularidad de entre 20 y 25% y que al menos 15% lo considera capaz aún de sacar al país adelante.

Voy a usar uno de los diálogos de Peter Weiss en su “Persecución y Asesinato de Jean Paul Marat”, para ilustrar de que está hecho ese 20% y quizás en especial ese 15%: “Así Marat, para ellos la revolución es: A unos les duele una muela y quieren que se la extraigan, a otros se les pego la sopa y quieren una mejor en su cazuela, a unas le parece que su marido es débil y quiere uno más fuerte, a otros los zapatos le hacen sufrir muchísimo y su vecino los tiene más holgados, a un poeta no se le ocurren buenas rimas ¿dónde puede encontrar la inspiración?, a un pescador que espera un pez durante horas ¿Por qué no pica? Y así llega la revolución y esperan que eso les procure todo eso, el pescado, los zapatos, la inspiración, el hombre fuerte, una mujer nueva y asaltan todas las bastillas, para luego seguir como siempre, con la sopa pegada, los versos que no salen y el marido maloliente de siempre”.

En principio las revoluciones, sean estas la francesa o cualquiera otra, atraen principalmente a lo más vulnerable del cuerpo social, aquellos dispuestos siempre a cambiar la vida de los demás a la fuerza, en aras de mejorar la suya. Sobre todo atraen el resentimiento, no de los pobres que siempre son usados como excusa, sino exactamente de aquellos que tomaron malas decisiones de vida y ahora esperan que se reviertan gracias a un cambio profundo en el modelo de estado. ¿Yo no tuve suerte en el capitalismo? Pues probaré una nueva oportunidad en el socialismo y como este último desplaza a los más capacitados, abre una ventana de oportunidad a los menos capaces y les da una sensación de pertenecer a un cuerpo social distinto. En fin, el resentimiento, es una fuerza poderosa que cohesiona de cara a una revolución.

Pero allí, en el resentimiento, no está el grueso de ese 20% pero sí esa minoría radical que apoya lo indescriptible, los círculos armados, la represión, el encarcelamiento, que la Constitución sea letra muerta porque no les cohesiona un “modelo” sino su propio resentimiento. Son aquellos que soportan no ganarse la lotería, pero matarían porque su vecino se la ganó, aquellos que se contradicen explicando que el pueblo es sabio cuando votan por ellos y son idiotas disociados y engañados si votan por los demás.

¿Entonces dónde está el 20%? En el apparatrevolucionario. Es decir los verdaderos privilegiados directos del petróleo. Me explico, cuando Raúl Leoni le revelaba al país que: “Durante el año de 1967 la producción de petróleo crudo alcanzó los 3.542.120 barriles” habían en la industria 23 mil empleados. 23 mil empleados petroleros eran exactamente lo que necesitaba Venezuela en aquella época y luego de la nacionalización se incluyeron lógicamente otros 12 mil porque había que hacerse cargo de la comercialización, ventas y transporte, en fin que unos 35 mil empleados eran lo perfecto. Y así llego Chávez al poder y decidió privilegiar a 120 mil empleados más en la nómina directa petrolera. 155 mil acólitos que desde un punto de vista objetivo, no lo requería la empresa pero si él jefe bolivariano. Algo que fue aun más radical en las nóminas públicas, Venezuela tenía para 1998 unos 600 mil profesores, 150 mil empleados públicos de servicios descentralizados, que es el grueso de la nómina pública de cualquier estado, unos 120 mil policías y bomberos, unos 40 mil profesionales del sector salud que es básicamente lo que necesitaba Venezuela para recibir los servicios básicos. Casi un millón de empleados contando los burócratas públicos.

Y Chávez decidió crear un aparato de dos millones adicionales que a la postre terminaron siendo votantes incondicionales. En ellos se invierte casi el 40% del presupuesto público y son los privilegiados directos del petróleo. De hecho las universidades creadas en el chavismo, están diseñadas para alimentar anualmente 56 mil cargos que solo el estado puede absorber y que el estado tiene que crear y sostener, para los rojos no hay universidades sino máquinas de crear funcionarios públicos del estado.

¿Están todos los empleados públicos con el chavismo? Lógicamente no, mas de un tercio no lo son. Pero el grueso creado por y para el chavismo son ese aparato que junto a sus familias representan ese 15% de las estadísticas, otro 5% es ese grupo que siempre ha sido comunista en Venezuela y quizás un 5% de los que hablamos desde el principio. Pero lo más importante es lo que dijo Luis Vicente León en mi programa, lo significativo no es ese apoyo, sino el 75% de venezolanos que quieren salir de Maduro. Lo primordial no es que tenga 4 millones de votos aun, lo trascendental es que tenga los 15 millones en contra y que el chavismo, no va a volver jamás a ganar una elección, porque los privilegiados directos del petróleo, terminaron como siempre, siendo una exigua minoría.

Fuente: ABC

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