Publicado el: Mar, Dic 24th, 2013

¿Para que nos sirve hoy la OPEP?

¿Nos olvidamos de la OPEP?

Por: Nelson Hernández*

“Si los precios del petróleo bajan, se afectan las economías de los países OPEP, si se mantienen altos se benefician sus competidores (productores No- OPEP y energías
alternativas)”
La poca influencia que hoy ejerce la OPEP en las decisiones energéticas mundiales se verá disminuida en los próximos 15 años
La OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo), donde Venezuela es miembro fundador, realizo su reunión Nro. 164, el 04-12-13. En la misma se examinaron las perspectivas del mercado de petróleo, en particular las proyecciones de oferta / demanda para el año 2014. También se examino el panorama económico mundial, una vez más señalando: el alto nivel de deuda soberana en la zona euro; alta tasa de desempleo en las economías avanzadas, y el lento crecimiento, junto con el riesgo de inflación, en las economías emergentes. La conclusión macro de la reunión es que el mayor desafío que enfrentan los mercados mundiales del petróleo en el 2014 es la incertidumbre económica mundial, con alta fragilidad en la zona euro. También se señaló que, si bien se prevé que la demanda mundial de petróleo aumente durante el año 2014, esto será más que compensado por el aumento previsto de la oferta de los países No-OPEP. En tal sentido, y en el interés de mantener el equilibrio del mercado, los países miembros decidieron mantener el nivel máximo actual de producción de OPEP de 30,0 millones de barriles al día (MBD), reconfirmando así, su disposición a responder rápidamente a los cambios que podrían tener un impacto adverso en el mantenimiento de un mercado petrolero ordenado y equilibrado. Cabe señalar que el nivel de producción de 30,0 MBD, y que estará vigente hasta la próxima reunión de la Organización a realizarse en junio de 2014, no se modifica desde enero del 2012, lo que demuestra lo frágil que esta el mercado petróleo. Es de acotar que las asignaciones para cada país miembro para cumplir con el nivel de producción total OPEP, son irrespetadas. Para 2012, la producción OPEP fue de 32,4 MBD.
La OPEP, conformada por un conjunto de países que tienen marcadas diferencias (idiomas, culturas, tipos de gobierno, religiones, etc.), y que lo único que los unen es que producen y exportan petróleo, actúa, hoy, como un cartel (aunque no les agrada que los denominen así), ya que la mayoría de sus acciones van dirigidas a mantener el precio del petróleo para que sus miembros puedan soportar los gastos de funcionamiento de sus gobiernos. La grafica muestra la relación Producción Vs. Precios. A precios bajos aumento de producción y viceversa. Lo que no le conviene estratégicamente a la OPEP, es periodos largos de precios altos, tal como ha venido sucediendo en los últimos años, ya que permite la entrada de competidores (nuevos productores y nuevas fuentes energéticas) en el esquema energético mundial.
De allí la “Paradoja OPEP” Si los precios del petróleo bajan, se afectan las economías de los países OPEP, si se mantienen altos se benefician también sus competidores (productores No-
OPEP y energías alternativas)”
Por otra parte, la OPEP ha venido perdiendo influencia dentro del esquema energético mundial, y se le ve como un simple suplidor. Desde su inicio hasta mediado de los años 80 del siglo pasado
, el mundo se “aterraba” cuando esta realizaba sus reuniones bi anuales, ya que las decisiones que se tomaban impactaban fuertemente la economía de los países, principalmente, desarrollados.
Hoy en día, la reuniones se toman como “un encuentro más de los miembros de una or
ganización”, debido a que la OPEP, ya no fija ni precios del petróleo, ni volúmenes de producción. Lógicamente, en un mercado libre el precio es función de la oferta y la demanda. Pues bien, las instituciones hacedoras de proyecciones de escenarios energéticos mundiales, primero determinan la demanda de petróleo, y luego la oferta de producción No-OPEP, y la producción que falta es la asignada a la OPEP.
Esto es lo que se denomina “Diferencial OPEP o Llamamiento a OPEP”. Como consecuencia,
tampoco fija precios. Pero está perdida de influencia no es al azar, pues la propia OPEP ha contribuido para que esto se materialice, por sus acciones y políticas. El primer hecho, y quizás el más importante, fue el embargo petrolero a Occidente en 1973. Este embargo de las exportaciones tomo por sorpresa al mundo, sobre todo a lo países desarrollados que no tenían reservas (almacenaje de crudos y productos) para afrontar la situación.
 Esta acción OPEP obligo a los grandes países importadores de crudo, establecer estrategias y políticas energéticas, entre las cuales destacan: La creación de la Agencia Internacional de la Energía, la creación de las Reservas Estratégicas de crudo y productos, la introducción de la Seguridad Energética y de la Eficiencia Energética como políticas de Estado y la diversificación e intensificación del uso de fuentes energéticas alternativas. Otro aspecto importante ha sido la posición radical de ciertos miembros de la Organización denominados “Halcones” que utilizan el petróleo como arma política para lograr acuerdos y beneficios internacionales, además de una constante amenaza a Occidente de repetir un embargo.
 Los halcones son los miembros cuyas reservas son relativamente pequeñas o aquellos cuya población es numerosa y no tienen otras fuentes de producción de riqueza, como Irán, Iraq, Libia y Nigeria, que presionan para que suban los precios. Venezuela, que Arabia Saudita, Argelia, Angola, Ecuador, Emiratos Árabes, Irak, Irán, Kuwait, Libia, Nigeria, Qatar, y Venezuela.
También están países que siendo productores de petróleo asisten como observadores en las reuniones OPEP: Sudán, Kazakhstán, Omán, Egipto, México, Noruega y Rusia.
 El resto de los productores OPEP como Arabia Saudita, Kuwait y Qatar, que cuentan con enormes reservas y poblaciones reducidas, temen que el alza de precios acelere el cambio tecnológico y el desarrollo de nuevos áreas productoras, reduciendo el valor de su crudo en el futuro. A estas posiciones radicales dentro de OPEP, el grupo G8 ha establecido estrategias y acciones que conlleven a independizarse de la importación de petróleo y sus derivados
provenientes de estos países que les denominan “no amigables” para el desarrollo armónico
y sostenido de Occidente.
 Estas acciones se ven enmarcadas en el Plan 20-10 de los Estados Unidos publicado este año que consiste en reducir el 20 % de su nivel de consumo energético del año 2008 en los próximos 10 años. Plan similar tiene la Unión Europea denominado 20-20. Aunado a todo lo anterior, a la OPEP aún le queda enfrentar una serie de escollos que de una forma u otra resquebrajan su permanencia en el mundo energético. Entre estos están:
Aplicación de Geopolíticas hacia países “no amigables”
 Intensificación de políticas ambientales; Mayor uso de energías alternativas (Creación de IRENA
 Incertidumbre control de precios del petróleo; Pérdida de credibilidad entre sus miembros y ante el mundo;
Fracturas internas entre miembros de OPEP; Visión cortoplacista; Relación
“pobre” con productores emergentes de petróleo y de gas;
Recuperación de la Industria petrolera en Irak, Irán y Libia y Economía no diversificada de sus países miembros.
Como corolario tenemos que: La poca influencia que hoy ejerce la OPEP en las decisiones energéticas mundiales se verá disminuida en los próximos 15 años, con tendencia a quedar como una Organización intrascendente, como hoy lo es el Grupo de los No Alineados que al eliminarse la “Guerra Fría” no tiene sentido de existir.
¿Debe Venezuela salirse de la OPEP?
Prospectiva OPEP le asigna a Venezuela una producción para el 2035 de 3,2 MBD, lo cual limitaría o eliminaría los planes de expansión para aumentar su producción actual de petróleo.
Venezuela se encuentra ante un gran dilema de carácter nacional y estratégico como es el de pertenecer o no a la OPEP.
Anteriromente planteamos los argumentos que han originado una pérdida de influencia de la OPEP en el mercado energético global, concluyendo que la poca influencia que hoy ejerce esta Organización se verá disminuida en los próximos 15 años, con tendencia a quedar como un organismo intrascendente. En esta oportunidad analizaremos factores que en el corto, mediano y largo plazo aceleraran esta tendencia. La pregunta de fondo, luego de más de medio siglo del establecimiento de la OPEP, es: ¿Cuál es la relevancia e importancia de la organización hoy en día, considerando sus  objetivos iniciales, los retos actuales del sector energético global y la industria petrolera en sus países miembros?. Por supuesto, un cambio de estrategia hacia mayores niveles de producción OPEP ocasionaría en el mediano plazo, una vez desarrollada capacidad adicional de producción por parte de algunos países miembros, un efecto negativo en los precios que difícilmente esos países estén dispuestos a aceptar por la dependencia casi total de sus gobiernos de los ingresos petroleros. Por otra parte, en el largo plazo, podría implicar el desarrollo oportuno de recursos naturales para apalancar el desarrollo económico y social de sus países miembros. Sin embargo, dentro de OPEP hay una inclinación a reconsiderar el impacto de la política de restricción a la producción, que lejos de ser un aval para conservar precios, luce como un espacio vacío cubierto por otros países productores No-OPEP, que se mueven bajo las reglas del mercado y no de un capricho de unos cuantos miembros.
Algunos expertos indican que la OPEP debe dejar de ser un cartel de precios, e interesarse por las políticas ambientales y dejar que sea la ley del mercado la que rija el destino del petróleo. Esto conlleva a la eliminación de las cuotas de producción, creadas en 1985, y que la gran mayoría de los países miembros no han respetado. En la Conferencia Ordinaria de la OPEP efectuada el 04-12-13, Irán, Irak y Libia anunciaron el aumento de sus producciones de petróleo que totalizan unos 0,6 millones de barriles diarios (MBD) para el 2014, y cuya tendencia para el 2019 es de 1,5 MBD. Estas producciones originaran un reacomodo en las asignaciones OPEP, o en su defecto una baja en los precios.
Analistas indican que se vislumbra una baja de precios en el mediano plazo, y que el precio piso seria de 70 $/B, valor que ha asomado en varias oportunidades Arabia Saudita. La visión a largo plazo (2035) sobre la participación de OPEP en la satisfacción de la demanda de petróleo está reflejada en la grafica a continuación, para el periodo 1965-2035, y lo curioso es que los valores de la proyección son proporcionados por la misma Organización en su prospectiva anual World Oíl Outlook 2013. Obsérvese que en promedio la OPEP ha participado y participara en un 40 % en la satisfacción de la demanda de petróleo. Esto es como decir: haga lo que haga OPEP su participación será siempre menor al 50 %. Desde el punto de vista volumétrico, la producción de petróleo tiene un crecimiento neto de 4,0 MBD en el periodo 2012-2035, compuesto por un crecimiento de 6,4 MBD OPEP, y un decrecimiento de 2,4 MBD en los países No-OPEP. Esta situación restringe cualquier plan de expansión de producción de petróleo que tengan los países miembros, exceptuando a Arabia Saudita que no tiene ninguno.
 Cabe señalar que el país OPEP que asoma una mayor expansión de su producción es Venezuela con planes de 6,0 MBD para el 2021. La misma prospectiva OPEP le asigna a Venezuela una producción para el 2035 de 3,2 MBD, lo cual limitaría o eliminaría sus planes de expansión. La pregunta obligada es: ¿Tendrá Venezuela que abandonar la OPEP a objeto de aumentar su potencial de producción de petróleo? La salida de Venezuela de la OPEP ha sido planteada en diversas ocasiones. Hay argumentos en pro y en contra. Unos mantienen que la OPEP no está, hoy, en condiciones de satisfacer, por su naturaleza, los mejores intereses nacionales como es el de aumentar producción. Otros aducen que la OPEP ha tratado de evitar una guerra de precios entre sus miembros al “controlar o distribuir” entre los países que la conforman el “Diferencial OPEP”. Lo que si no es discutible es la poca efectividad actual de sus acciones, la falta de coherencia entre sus miembros y la escasa visión de largo plazo en cuanto a sus objetivos.
Particularmente pienso que la no pertenencia de Venezuela a la OPEP, le daría el disfrute de lo beneficios que hoy tienen, por ejemplo, México, Brasil y Rusia por no pertenecer a la Organización. Es decir, una libertad en sus niveles de producción y un aprovechamiento del impacto positivo de los precios asociados a las decisiones OPEP. Un hecho para reflexionar por parte de los venezolanos es el siguiente: En el momento del establecimiento de la OPEP sus países miembros producían aproximadamente 8,2 MBD. Para entonces, la producción venezolana representaba algo más de un tercio de la producción total de la organización, pues estaba en el orden de los 2,8 MBD. En el 2011, la producción venezolana fue muy similar a la de 1960, pero en este caso representaba menos de una décima parte de la producción total de OPEP, de más de 30,0 MBD. En contraste, teniendo una producción de 1,3 MBD en 1960, Arabia Saudita multiplicó por siete su producción en el mismo periodo 1960-2011, hasta alcanzar en 2011 más de 9,0 MBD. Este estancamiento de la producción venezolana al compararla con el incremento saudita es consecuencia de la política conservacionista aplicada durante más de 50 años. Arabia Saudita entendió el negocio mientras Venezuela, aun esta por entenderlo.
 Como corolario tenemos que Venezuela se encuentra ante un gran dilema de carácter nacional y estratégico como es el de pertenecer o no a la OPEP. Se requiere de una discusión nacional, despojándose de sentimientos nacionalistas y políticos partidistas, donde se analicen los pros y los contras de la solución del dilema. Un referéndum sobre el tema podría proporcionar la participación colectiva:
¿Nos olvidamos de la OPEP?
*Especialista y analista en temas energéticos

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