Publicado el: Dom, Ene 24th, 2016

Rebelo de Sousa gana las presidenciales lusas, con un 52,07% de los votos con el 99% escrutado

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Marcelo Rebelo de Sousa es el nuevo presidente de Portugal, según refrendó el 52,07 por ciento de los votos en las elecciones de este domingo, con el 99 por ciento de las papeletas escrutadas. Se confirman, por tanto, los augurios de todos los sondeos, realizados desde los bandos políticos más opuestos.

Su aureola de político de consenso ha seducido a un electorado que apuesta claramente por la cohabitación con el primer ministro socialista, António Costa, y su alianza de partidos de izquierda.

En consecuencia, vuelven a alzarse las voces que recuerdan la mano tendida del socialdemócrataPedro Passos Coelho al ver que no alcanzó la mayoría absoluta en los pasados comicios legislativos. Recibió el más absoluto rechazo, pero estos resultados demuestran que ahora los portugueses parecen dejar claro que la estabilidad del país pasa por un entendimiento entre los dos principales partidos.

 De hecho, no puede olvidarse que el segundo lugarha ido a parar al socialista António Sampaio da Nóvoa, pero a una gran distancia, con el 21,79 por ciento, según los datos oficiales. Este dato nunca estuvo en cuestión, dados los excelentes respaldos con los que contaba: Ramalho Eanes (el primer presidente de la democracia portuguesa, con la Revolución de los Claveles aún fresca), Jorge Sampaio y Mário Soares.

El anhelo de una gran coalición

El exministro socialdemócrata de Asuntos Exteriores, Rui Machete, quien también ejerció como presidente del PSD, manifestó que «no pueden interpretarse las presidenciales como una segunda vuelta de las legislativas». Ciertamente no es así, pero el mensaje lanzado por la ciudadanía apunta hacia una gran coalición como su gran anhelo, en lugar de los frágiles acuerdos urdidos por Costa a golpe de izquierdismo radical.

Sus palabras se encaminaban a subrayar que Portugal necesita consolidar una sobriedad política que seguro estará más garantizada con el bastón de mando compartido. Y es que el país hace gala de un régimen mitad parlamentario, mitad presidencialista.

El tercer lugar parecía reservado precisamente a Maria de Belém, una de las dos mujeres en liza y que terminó por ser sobrepasada por la otra, Marisa Matias, del Bloco de Esquerda, quien encandiló a un 9,69% de los 9,7 millones de portugueses llamados a las urnas.

La jornada electoral se saldó con la sorpresa protagonizada por Paulo Portas, el saliente factótum del CDS que sustentaba a los socialdemócratas (ya no, porque Passos Coelho liquidó su alianza hace unas semanas). Y es que, poco después de afirmar que se retiraba de la línea de fuego política, no ha desaprovechado la oportunidad de llamar la atención cuando depositaba su sufragio por la mañana.

A su juicio, el delicado momento que vive Portugal requería optar por «un candidato que salga victorioso en la primera vuelta». Y la Comisión encargada de velar por la neutralidad mientras los ciudadanos ejercen su derecho al voto no ha dudado en señalar que tiene previsto abrir una investigación por si la frase pudiera incurrir en una violación de la ley electoral por apelar al voto para un candidato con varias horas por delante para el cierre de los colegios.

Todos los contrincantes de Rebelo de Sousa se aferraban a la posibilidad de una segunda vuelta como única posibilidad, especialmente el mejor situado, Sampaio da Nóvoa, pues había un pacto no escrito para apoyarse unos a otros mutuamente. Sin embargo, no hizo falta recurrir a tal eventualidad.

Abstención

Una de las preocupaciones que más atormentaban a todos los participantes en esta elecciones para elegir el inquilino del Palácio de Ajuda se centraba en la abstención.

Con ese más de 90% de los votos escrutados, la cifra se situaba en el51,91%, es decir, casi 2,5 puntos por debajo de la registrada en las anteriores presidenciales, en 2011.

La necesidad de acudir a los colegios electorales ha calado entre los ciudadanos lusos, demasiado acostumbrados a momentos de incertidumbre y de situaciones que requieren hacer equilibrismos políticos.

Por cierto, el ex primer ministro socialista José Sócrates se permitió realizar unas declaraciones en cuanto emitió su papeleta. Y dijo que el país precisa de un presidente más «imparcial» que Aníbal Cavaco Silva, según él demasiado proclive a favorecer a Pedro Passos Coelho en la última legislatura.

http://www.abc.es/

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