Publicado el: Mar, Ene 10th, 2017

Trump protegerá el empleo en tecnología evitando abusos en programas de visas

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Plan de Trump contra abusos a programa de visas salvaría empleos en EEUU

Le cuesta trabajo admitirlo, pero Bizhan Tabatabian piensa que Donald Trump probablemente pueda ayudar a los empleados del sector estadounidense de la tecnología a conservar sus empleos.

Este ingeniero de sistemas, de 48 años, de la Universidad de California en San Francisco, no votó por Trump, y dice que le cae mal, que cambia de postura con mucha frecuencia. Pero Tabatabian espera que Trump cumpla una promesa en particular, proteger a los trabajadores estadounidenses que pierden sus empleos cuando estos servicios se subcontratan en otros países (tercerización).

“Me seguirá cayendo mal, pero tendría que aprobar una decisión como esa”, dijo Tabatabian. “No me tiene que caer bien para reconocer una buena decisión”.

Tabatabian supo hace unos meses que él y aproximadamente 100 de sus colegas quedarían sin trabajo en febrero, en momentos que la universidad toma medidas para reducir sus costos enviando esos empleos al extrajero o subcontratando.

Lo que le da un poco de esperanza a Tabatabian es la promesa de campaña de Trump de proteger los empleos de los trabajadores estadounidenses. Al anunciar las prioridades de sus primeros 100 días de gobierno, Trump prometió ordenar al Departamento del Trabajo que “investigue los abusos a los programas de visas que afectan al trabajador estadounidense”.

Aunque eso no genera los mismos titulares que lo del muro, el asunto de las visas para técnicos es casi igualmente explosivo.

El programa de visas H-1B entrega permisos de trabajo a unos 85,000 extranjeros al año que tienen “conocimientos altamente especializados” para llenar plazas cuando no hay estadounidenses calificados. Gigantes de la informática como Facebook y entidades empresariales como Bank of America y Caterpillar han alegado desde hace mucho que el límite anual de 85,000 personas es muy poco y que necesitan traer a más técnicos porque no pueden encontrar suficientes estadounidenses calificados.

Un polémico programa de visas

Pero críticos del programa dicen que con frecuencia se abusa de las visas H-1B y que profesionales estadounidenses son despedidos cuando las compañías norteamericanas entregan labores a empresas que emplean a miles de estos extranjeros.

La posibilidad de que el gobierno de Trump ponga la mira al programa de visas H-1B visa preocupa a las empresas que dependen de él.

“Estoy aterrorizado de lo que puede significar el gobierno de Trump para las visas H-1B”, dijo Onyema Ezeh, abogado de inmigración de Charlotte, Carolina del Norte, quien ha hablado con ejecutivos empresariales locales sobre el tema. “La amenaza a las visas H-1B… aunque limitada, afectaría a las compañías. Por eso es que en estos días perdemos el sueño”.

Pero otros opinan que la creciente prevalencia del programa por parte de firmas de tercerización muestran que el mismo está lleno de abusos. Ellos alegan que las firman usan el programa para traer trabajadores que reciben entrenamiento para llevar a cabo el empleo, y luego regresan a sus países de origen para entrenar a trabajadores para que lo realicen allá.

85,000 extranjeros con conocimientos altamente especializados reciben anualmente permisos de trabajo por el programa de visas H-1B

El gobierno está permitiendo que se use el programa H-1B para acelerar la tercerización de empleos tecnológicos de altos sueldos, dijo Ronil Hira, profesor de la Universidad Howard que estudia los programas de visado.

De las 10 compañías que recibieron la mayor cantidad de visas H-1B en el 2014, ocho se especializaban en tercerización o brindaban servicios de tercerización, de acuerdo con el análisis de Hira.

La India es la principal beneficiaria, afirma Hira, citando su propio análisis de datos comerciales que, según él, muestran que alrededor de 1.7 millones de empleos han sido tercerizados a la India desde el 2000, a pesar de prácticamente ninguno de esos empleos se hacían en ese país. Algunos de dichos empleos habrían sido transferidos de Estados Unidos a la India de todas maneras, admite, pero el programa H-1B lo ha hecho más fácil.

“Si hubiéramos hecho algo al respecto 15 años atrás, hubiéramos salvado cientos de miles, si no millones, de empleos que han sido tercerizados”, dijo Hira. “La globalización va a pasar de un modo o de otro, pero no deberíamos tener al gobierno impulsando la tercerización de los empleos”.

El gobierno federal estadounidense no sigue las cifras de tercerización.

1.7 millones de empleos han sido enviados a la India desde el 2000
La decisión de la Universidad de California de eliminar casi 100 empleos tecnológicos en su recinto de San Francisco ha sido criticada tanto por demócratas como por republicanos como un ejemplo de cómo se envían al extranjero buenos empleos estadounidenses. Funcionarios de la escuela contrataron a la compañía de consultoría global HCL para que se ocupara de esa tarea. HCL es uno de los mayores beneficiarios de visas H-1B.

Funcionarios de UCSF afirman que contratar a HCL ahorrará a la universidad más de $30 millones en un plazo de cinco años al mismo tiempo que mejorará su capacidad de informática y su seguridad cibernética. Cuarenta y nueve personas perderán sus empleos, y otros 48 puestos no cubiertos serán eliminados.

“Los costos de informática del lado clínico de la universidad aumentaron en casi el triple entre el 2011 y el 2016, impulsados por la introducción de los archivos médicos electrónicos y del aumento de la conectividad digital”, dijo la escuela en un comunicado. “Este índice de crecimiento no es sostenible”.

Un ‘programa piloto’ para más despidos

Barbara French, vicerrectora de comunicaciones estratégicas y relaciones universitarias de UCSF, dijo que ninguno de los empleados cesanteados será reemplazado con beneficiarios de visas H-1B. Pero, al ser presionados, funcionarios escolares admitieron que se había usado a beneficiarios de visas H-1B en la “primera fase” de la transición.

Entre los miembros del Congreso que han expresado preocupaciones acerca de los planes de la UCSF se encuentran los senadores Charles Grassley, republicano de Iowa, y Dianne Feinstein, demócrata de California, quienes son presidente y miembro principal, respectivamente, de la Comisión Judiciaria, así como los representantes demócratas de California Nancy Pelosi, la líder de la minoría de la Cámara de Representantes, Zoe Lofgren, Barbara Lee y Mark DeSaulnier.

Entre sus preocupaciones está que el programa podría ser expandido fácilmente a cualquiera de los 10 recintos de la universidad, los cuales prestan servicio a 238,000 estudiantes y donde trabajan más de 190,000 profesores y empleados.

“Los cesanteos son vistos como un ‘programa piloto’ que será observado por otros departamentos de informática en el sistema de la Universidad de California, y que podrían resultar en cesanteos de empleados de informática en todo el sistema de 10 recintos escolares”, escribió Grassley en una carta a la presidenta de la universidad, Janet Napolitano. “Está claro que la universidad está buscando reemplazar a trabajadores estadounidenses con trabajadores extranjeros de menor costo”.

Grassley señaló que la universidad ha solicitado visas H-1B para por lo menos 3,995 trabajadores durante la última década, incluyendo a 600 en el 2015.

El hecho de que Napolitano se encuentre involucrada en el asunto es particularmente irónico, dado que, cuando fungió como secretaria de Seguridad Nacional de Obama, ella se comprometió a combatir el abuso de dichos programas de visado al ser entrevistada por el senador Dick Durbin, demócrata de Illinois.

“Nuestra principal obligación es la de favorecer a los trabajadores estadounidenses, asegurar que los trabajadores estadounidenses tengan empleos”, dijo Napolitano a Durbin durante una audiencia del 2009 cuando el senador se mostró consternado ante el tema de la tercerización.

La tercerización ha golpeado a los departamentos de informática en todo Estados Unidos. Carnival Corp., radicada en Miami, está eliminando 200 empleos, entre ellos 140 en el sur de la Florida, en su departamento de informática. A los trabajadores se les está ofreciendo puestos en Capgemini, una firma radicada en París que se centra en consultoría, tecnología y tercerización.

Roger Frizzell, vocero de Carnival Corp., dijo al Miami Herald que la compañía está haciendo una transición en dichos puestos para “ayudar a la compañía a mantenerse al día en el ambiente tecnológico, el cual está en evolución constante”. La compañía de cruceros emplea en estos momentos a más de 300 trabajadores de informática, dijo.

Pero Sara Blackwell, abogada de algunos de los empleados, dijo que en realidad la compañía solamente está contratando a los trabajadores con carácter temporal para que la ayuden a entrenar a trabajadores en el extranjero a llevar a cabo sus empleos. Si ellos no están de acuerdo, ellos pierden sus empleos, dijo.

“Esas son sus opciones”, dijo Blackwell. “Ellos tienen hipotecas que pagar”.

Blackwell dijo que sólo el tiempo dirá si Trump cumplirá sus promesas, pero aplaudió la nominación del senador Jeff Sessions, republicano de Alabama, como secretario de Justicia, y los de otros asesores que han estado combatiendo este asunto.

Otras nominaciones de Trump no están siendo consideradas de manera igualmente favorable. El elegido por Trump como secretario del Trabajo, Andy Puzder, presidente ejecutivo de la compañía madre de las cadenas de restaurantes de comida rápida Hardees y Carl’s Jr., ha abogado por la legalización de los trabajadores indocumentados que componen una buena parte de la fuerza de trabajo de la industria de los restaurantes.

“Es desconcertante ver que alguien con un historial de declaraciones públicas a favor del expansionismo de la inmigración… haya sido designado para dirigir el departamento que se supone que proteja a los trabajadores estadounidenses de una competencia desleal de trabajadores extranjeros”, dijo Roy Beck, presidente de NumbersUSA, organización para la reducción de la inmigración radicada en Washington, D.C.

En el recinto de la Universidad de California-San Francisco, un grupo de trabajadores con visas HCL que, según los trabajadores actuales, tienen “acentos muy marcados”, llegaron este mes para recibir entrenamiento de parte de aquellos que están perdiendo sus empleos. Tabatabian considera que es demasiado tarde para que Trump pueda salvar su trabajo, pero dijo que quería hablar del tema con la esperanza de que tal vez los de colegas suyos en otros recintos escolares puedan salvarse.

“Puede que Trump no sea mi favorito, pero él podría mejorar la vida de muchas personas”, dijo Tabatabian.

Fuente: http://www.elnuevoherald.com

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